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Matrimonio desaparecido: “Ya perdimos la esperanza de encontrarlos con vida”

En A Media Tarde conversamos con Fabiola. Ella es la hija de Benito, el hombre que, junto a su pareja (Estela) desapareció en aguas de arroyo El Potrero, el 21 de diciembre. A más de un mes de la desaparición, la familia perdió las esperanzas de hallarlos con vida. Valoran el trabajo de todas las fuerzas de seguridad que continúan con la búsqueda y no se explican qué puede haber pasado.

“Se hizo todo lo humanamente posible por tratar de encontrarlos. El personal policial sigue trabajando diariamente, de 7 a 19, pero no hay indicios de lo que puede haber pasado. Si hubiera sido un accidente, los cuerpos hubieran aparecido uno o dos días después, pero no hay nada hasta el día de hoy. Algo pasó, pero no podemos imaginar qué“, expresó la mujer.

Fabiola sostuvo que el matrimonio era conocedor del río: “Habitualmente salían dos o tres horas, paseaban y volvían. Eran muy cuidadosos, llevaban el equipo necesario y no se bajaban de la lancha”, refirió.

Insistió en que “algo raro sucedió”: “Al otro día se encontró la embarcación y todas las pertenencias. Todo menos ellos”, sostuvo, y recordó que el único detenido por el caso ya se encuentra en libertad. Se trata del puestero que vivía en la casa donde se encontraron las pertenencias de la pareja. A pesar de su sospechosa conducta (se dio a la fuga hacia el Chaco cuando comenzaron los rastrillajes y fue capturado en Reconquista), el fiscal lo dejó ir.

“Estuvimos con los efectivos que trabajaron en la búsqueda. Sentimos mucho apoyo desde todas las áreas y realmente creemos que hicieron todo lo posible por encontrarlos. Fueron todos muy atentos con nosotros y toda la familia trabajó a la par de ellos. Cada pista que hubo se investigó a fondo, con mucho personal a disposición. El lugar se recorrió de punta a punta, si hubieran estado ahí los hubiéramos encontrado“, contó Fabiola.

Para los familiares “es muy dolorosa la incertidumbre de no saber qué pasó y no poder hacer más nada. Los primeros días teníamos esperanzas, pero un mes después, con resultados negativos todos los días, ya perdimos las esperanzas de encontrarlos con vida. Mi papá era insulinodependiente y sin el medicamento no puede haber sobrevivido”, concluyó.

 

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