El mundo del espectáculo está de luto tras la muerte de María Onetto, la actriz de 56 años que brilló en películas como "Relatos salvajes", "Perdida", "El peso de la ley" y muchas otras. Su cuerpo fue encontrado en su habitación, luego de que familiares y amigos denunciaran que no atendía el teléfono desde el 27 de febrero.
“Ella se encontraba en estado depresivo debido a la perdida de su madre. Por este motivo ingresaron al domicilio por medio de un cerrajero, en el lugar no se advirtieron signos de violencia, se pudo ver a la actriz recostada en la cama", señalaron.
En las redes sociales, la Asociación Argentina de Actores dio los detalles de cómo será el último adiós. El velatorio se desarrollará este sábado de 8 a 13 en la sala 1 de Zuccotti Hermanos. Luego, la trasladarán al Panteón de Actores, en el Cementerio de la Chacarita.
Quién fue María Onetto
Nacida el 18 de agosto de 1966, empezó a estudiar psicología recibiéndose a los 21 años y con su flamante título viajó a Europa sin descubrir que su destino era ser actriz. Al regresar a Buenos Aires, retomó las clases de teatro que había comenzado con Hugo Midón y, asistió al Sportivo Teatral, el taller de Ricardo Bartís, un momento que marcó un antes y un después en su vida.
Tras el impasse impuesto por la pandemia, María Onetto retomó la actividad sobre tablas para sostener Valeria radioactiva, de Javier Daulte, en Espacio Callejón; desde septiembre último encabezó la versión de Bodas de Sangre en el San Martín con dirección de Vivi Tellas; y asumió el unipersonal La mujer deprimida que abrió la octava edición de Nevadas Escénicas, el Festival Internacional de Artes Escénicas de Bariloche en noviembre pasado.
En televisión, en tanto, brilló en producciones como Vientos de agua, Mujeres asesinas, 200 años, Trátame bien, 23 pares, Televisión por la inclusión, Mi hermano es un clon, En terapia, La celebración, Estocolmo y 12 casas.
Semejante recorrido no impidió que además tuviera una destacada presencia en cine, que excedió a su consagratorio rol central en la citada La mujer sin cabeza, de Martel.



