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Estilo de vida antibióticos | lifestyle |

Los antibióticos pueden alterar tu intestino: estos alimentos ayudan a recuperarlo

Cuando tomás antibióticos no solo combatís una infección: también alterás la flora intestinal que convive con vos. Afortunadamente, con ciertos alimentos podés ayudar a restaurar ese microcosmos intestinal.

Los antibióticos actúan eliminando las bacterias causantes de infecciones, pero también afectan a las bacterias “buenas” del intestino que cumplen funciones clave: digerir alimentos, producir ciertas vitaminas, proteger frente a patógenos.

Cuando se disminuyen estas poblaciones, aparecen efectos secundarios como diarrea, desequilibrio digestivo o susceptibilidad al crecimiento de microorganismos no deseados.

Cómo los antibióticos impactan en tu microbioma y qué comer para repararlo

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Para ayudar a tu microbiota a recuperarse, estos alimentos son útiles:

  • Yogur, kéfir y alimentos fermentados: contienen probióticos vivos que pueden repoblar el intestino con bacterias beneficiosas.
  • Fibra prebiótica (plátano, avena, alcachofa, cebolla): alimenta a las bacterias buenas y favorece su crecimiento.
  • Alimentos ricos en polifenoles (arándanos, té verde, cacao): indirectamente benefician el ecosistema intestinal al reducir inflamación y promover diversidad bacteriana.
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    Los antibióticos pueden reducir la diversidad bacteriana intestinal y afectar tu digestión.

    Los antibióticos pueden reducir la diversidad bacteriana intestinal y afectar tu digestión.

Incluir estos alimentos durante y después del tratamiento antibiótico puede acelerar la recuperación. También es importante evitar simultáneamente el consumo excesivo de alcohol, comidas ultraprocesadas y azúcares añadidos, que perjudican la flora intestinal. Además, mantener una buena hidratación y mover el cuerpo (actividad física leve) favorece el tránsito intestinal y el ambiente para la microbiota.

Si bien los antibióticos son imprescindibles en muchos casos, considerarlos como un “shock” para el intestino ayuda a entender por qué acompañarlos con atención nutricional. En definitiva, no se trata de medicar menos, sino de acompañar mejor.