martes 3 de mayo de 2022
La bitácora | Tinder |

Tinder me odia

¿Qué puede resultar de una noche de copas y charlas sobre cómo utilizar aplicaciones de citas con amigas? De esto se trata la segunda entrega de Lu Trinchieri en Aire Digital.

"- Tinder me odia- ". Así, negativa y contundente, tiró la frase sobre la mesa. No la de los galanes de Fontanarrosa, sino en una de integrantes vírgenes de divorcios, aunque no de separaciones.

"-Pero si es un algoritmo que establece la compatibilidad con otra persona cercana, no te puede hacer nada -". Tira una, como si fuera programadora de Microsoft intentando poner paños fríos a la declaración.

"- Bueno, entonces el algoritmo de Tinder me odia- ", sentenció.

Si ustedes son como yo, que no conozco ni cuál es el dibujito de esta aplicación, paso a explicarles. Investigando, la página se promociona así: "Si nos llaman la app más hot del mundo es por algo: conseguimos encender la llama entre personas con más de 26 millones de matches cada día". ¿Pero qué carajo son los matches? No sabemos, pero odian a mi amiga. Y todo él o lo que jode la vida a mi amiga, se mete no sólo conmigo sino con la mesa, galanas de fuerte armadura dispuestas a desmenuzar y enfrentar cualquier inconveniente, aunque sea contra una aplicación.

"- ¡Pero eso es para sexo nomás!" o "¿no viste la foto antes?", son algunos de los planteos que generan el Gin Tonic Rosado, de la única soltera que por lo menos no abre los ojos como nosotras que tratamos de entender algo después de más de 15 años de matrimonio como bandera.

"-Tinder sirve para encontrar pareja de forma online, te analiza tu perfil, contrasta datos en común con tus parejas potenciales y por eso tenés que poner detalles como el rango de distancia dentro del que querés encontrar pareja, qué género buscás, orientación sexual y rango de edad. Tenés que elegir algunas fotografías tuyas que te representen y una descripción para que los demás puedan conocerte. Y ahí, si vos le pones me gusta y él también, te sale un match y vuelve Roberto Galán de su tumba para formar una pareja". "La pucha" pensamos, y tomamos un trago para bajar la explicación que para nosotros era como si hubiera bajado el mismísimo Bill Gates a contarnos.

Leer más ► Los chinos no toman caña con ruda, by Luchi

"- ¿Así conociste a don Ramón? ¿Qué hizo, te puso una foto de hace 20 años?"- le dijimos de forma artera pidiendo otra ronda. "No, yo pensé que pasaba las fotos y en realidad así se le pone me gusta. Que se yo, megustié (menudo neologismo) a medio mundo y terminé tomando porrones de una conservadora con él en la plaza. Me dió pena, hasta activé el seguimiento porque pensé que no volvía. Era buen tipo, pero sigo buscando uno que tenga por lo menos los dientes limpios", sentenció.

"- ¿Y no probaste con Happn?", dice mi amiga estado civil soltera (y nosotras nos miramos pensando: sonamos otra cosa que no sabemos). Muy decidida y didáctica agarró el celular para mostrarnos la aplicación que funciona en base a una especie de GPS que supuestamente tiene el aparato que te marca la gente que está cerca. No nos resistimos a la tentación y miramos algunos perfiles. Una suerte de menú masculino para todos los gustos con alguna información que creemos no ayudaba, pero ahí va:

"Darío, 1,62 cm, futuro deportista, tengo mis especialidades, viajes con reposera y crema solar, fiestas con moderación y tolerancia cero al pucho. ¡Relación... ya veremos!"; "Santiago: 1,73 cm, estado físico decente, viajes con caminatas y mochila. Relación... ya veremos"; Oscar, 1,69. Ave nocturna. Busco nada muy serio. Prefiero los gatos a los bebés". Y mientras nos mirábamos pensando en la lechuza de Oscar (¿no es un ave nocturna?) sentenció además "en cuarentena le agregaron videollamadas para encuentros sexuales virtuales".

Nota al margen: ¡¡piensen bien muchachos cómo se venden y elijan bien las fotos!!

Mientras me volvía en el remís, pensaba: ¿Qué pasó con nuestras relaciones? ¿Qué sucedió con la química y los amores a primera vista? ¿Qué sucedió con el planteo de Cortázar sobre si se podía elegir el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio.

¿Tenemos hoy que elegir compañeros como menúes de restaurants y platos que atraigan por su aspecto más que por su sabor?

Un montón tomando en cuenta nuestro aislamiento con harinas y pibes pidiendo cosas todo el día. Muy poco para todos aquellos que buscan una compañía para sentirse completos. Una forma de quemar las horas para muchos que sienten la soledad como una sombra que da frío. Lo justo para una noche de risas hasta las lágrimas con una charla reparadora que siempre sana a alguien que lo necesita. Y que hoy son muchos.

Temas

Dejá tu comentario