Incluso después de una aparición en público con el Príncipe William para comprar alimentos el fin de semana pasado, el desfile de la conspiración de Kate Middleton continuó y hay un probable sospechoso: las redes sociales.
La estrategia de comunicación de la Corona ya caducó
Según un artículo de The Wall Street Journal, el viejo dicho real para tratar con los medios de “nunca te quejes, nunca expliques” no siempre funciona bien en un mundo en el que cualquiera con una cuenta puede decir lo que quiera.
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Kate Middleton comunicó su diagnóstico e hizo hincapié en preservar a sus tres pequeños hijos.
El Palacio normalmente no dignifica los rumores, pero entre la situación de la princesa Catherine y el reciente diagnóstico de cáncer no especificado del rey Carlos III, el frente real de relaciones públicas ha desacreditado algunos de los rumores más descabellados desde principios de año a través de comunicados de prensa del palacio.
Una cosa está clara: la institución de la monarquía, de casi 1.000 años de antigüedad y su tradición de silencio, está siendo puesta a prueba por las redes sociales y su poder para difundir rumores y desinformación.
Por qué es importante: si bien la realeza británica no siempre mantiene la relación más optimista con la prensa británica repleta de tabloides, las redes sociales, con sus regulaciones ligeras, ofrecen un lugar más libre para que individuos u organizaciones digan cualquier cosa sobre la realeza.
Por qué la situación de Kate Middleton se salió de control
Las redes sociales (TikTok y Twitter en particular) sirven como semillero para las conspiraciones de Kate, ya que un vistazo rápido a la aplicación mostrará teorías que van desde que Kate es una prisionera efectiva en el palacio hasta su escondite en la casa de Taylor Swift en Londres.
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Las teorías conspirativas alrededor del diagnóstico de Kate Middleton se podrían haber evitado con una estrategia más eficaz.
Las conspiraciones alcanzaron un nivel tan álgido que, aunque Kate Middleton ya apareció para revelar un diagnóstico de cáncer, las teorías conspirativas están demasiado arraigadas en las redes sociales, por lo que muchos internautas aún sostienen que la persona que aparece en el video no es la Princesa de Gales y a que la Corona aún tiene “gato encerrado”.
Este trágico episodio, donde la privacidad de una mujer enfrentándose a un diagnóstico debería haber sido respetada, quedó opacado por la incompetencia que demostró el Palacio de Kensington para manejar a la prensa, a los rumores y a la información.
La adaptación, la clave
¿La lección? Cualquier organización que se ocupe de los medios de comunicación, incluida la monarquía británica, debe adaptarse a todo tipo de medios, incluidas las redes sociales. Solo porque seas una institución antigua no significa que no puedas adaptarte a los tiempos.
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Kate Middleton, la Princesa de Gales, pidió privacidad y tiempo para poder llevar a cabo su tratamiento.
Esto es particularmente cierto cuando se trata de noticias delicadas como la enfermedad de Catherine, donde ella no pudo guardar el reposo necesario debido a que Palacio no pudo planificar una estrategia de comunicación y relaciones públicas que aplacara los rumores y le diera a la Princesa de Gales más tiempo para descansar y recuperarse.
La práctica de larga data de guardar silencio en medio de la controversia y el ciclo de chismes de 24 horas no funciona con las redes sociales en el panorama. A falta de información, las redes sociales llenarán los espacios en blanco. Y probablemente no te gustará lo que dicen.