Juliana Díaz volvió a la casa de Gran Hermano el miércoles pasado por decisión de dos compañeros, que la votaron en el primer repechaje. Sin embargo, desde que entró no dejó de revelar información del exterior y la producción decidió sancionarla con el peor castigo: la expulsión.
“He detectado varias situaciones en las que Juliana desobedeció las normas. Luego de reiteradas advertencias, siguió quebrantando el reglamento y hasta confesó en una charla con Maxi que durante sus días afuera envió gente a gritar diversos mensajes. Tras analizar estas situaciones, mi decisión fue que Juliana no pudiera nominar y quedara automáticamente en placa. No obstante, durante todo el fin de semana, Juliana siguió desacatando esta regla, incluso después de que fuera convocada al confesionario más de una vez para comunicarle la gravedad de su conducta”, expresó Gran Hermano ante el asombro de los integrantes del reality y de la propia joven oriunda de Venado Tuerto.
Luego agregó: “Por lo tanto, resolví dejar sin efecto mi sanción inicial, y ahora sí voy a comunicar la sanción definitiva: Juliana he decidido tu expulsión de la casa. Te voy a pedir que te despidas de tus compañeros y que cumplas ahora mismo esta medida”.
A Díaz no le dejaron ni armar la valija y Maxi Giudici, su novio, explotó. "¡Hijos de puta!", disparó molesto. Minutos después de que ella se retirara, se lo vio en la habitación quebrado, envuelto en llanto por semejante noticia.
Empezó el segundo repechaje en Gran Hermano
Este lunes, además de la expulsión de Juliana, se vivieron otros momentos impactantes en el reality. Por decisión del público volvió Daniela, que prometió venganza contra Thiago y Coti. También entró Agustín, que se fundió en un fuerte abrazo con Marcos. La producción eligió habilitar otro cupo ante la salida de Díaz, y crece la expectativa por saber si será La Tora o Mora.
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