menu
search
Jorgelina Hiba | Ambiente | Agroecología |

La agroecología festeja su mes y se afianza como modelo productivo en Argentina

La utilización de insumos de base biológica y de un sistema productivo atado al manejo y al equilibrio natural y no a insumos químicos son algunas características de esta forma de producir alimentos.

Otra mirada, otro paradigma, otra manera de hacer las cosas. Eso, y mucho más, es la agroecología: una disciplina que no solo propone la producción de alimentos sin agroquímicos ni semillas transgénicas, sino que aspira a ser una manera de entender la forma en la cual los seres humanos interactúan con la naturaleza.

Por causas que van desde la crisis climática hasta las externalidades negativas del modelo agroindustrial “convencional” (insumos químicos en dólares, problemas en los suelos, pérdida de biodiversidad), la agroecología no para de crecer en la Argentina.

Según los datos del último Censo Nacional Agropecuario, existen 2.324 explotaciones agrícolas que hacen agroecología en el país, sobre un total estimado de 250 mil explotaciones.

LEER MÁS ► El agro argentino se deconstruye y explora caminos más sustentables

Si se les agregan las explotaciones que hacen cultivos orgánicos (no utilizan transgénicos) o biodinámicos (un método específico de agricultura ecológica), en total hay unas 5.277 unidades productivas que trabajan de manera “no convencional”, lo que significa que una de cada 50 explotaciones agrícolas de la Argentina trabaja bajo un paradigma productivo alternativo.

Un mes de celebración

Desde hace nueve años, cada septiembre se celebra el mes de la agroecología: cuatro semanas durante las cuales se abre la puerta a una verdadera construcción colectiva de actividades en todo el país que van desde ferias hasta charlas, pasando por visitas a huertas, chacras y campos.

La agenda está organizada por la Red Nacional de Municipios y Municipios y Comunidades que fomentan la Agroecología (Renama), la Sociedad Argentina de Agroecología (SAAE), la Dirección de Agroecología de Nación, el INTA, el Instituto de Agricultura, Familiar, Campesina e Indigena (INAFCI) y el Programa Cambio Rural.

agroecología edit 1.jpg
La agroecología aspira a ser una manera de entender la forma en la cual los seres humanos interactúan con la naturaleza.

La agroecología aspira a ser una manera de entender la forma en la cual los seres humanos interactúan con la naturaleza.

“El mes de la agroecología tiene como objetivo visibilizar el trabajo realizado por productores, agricultores, municipios, organizaciones sociales e instituciones educativas y de investigación, llamando a la autoorganización de diversas acciones durante todo el mes de septiembre” explicaron desde la organización del encuentro.

Y agregaron: “Deseamos que este sea un nuevo mes de festejo y reencuentro; donde converge el entramado colectivo que pone el cuidado de la salud, la tierra y la vida en el centro; y que como la primavera, brotemos vigorosos de vida en cada rincón de nuestra tierra, para que cada vez seamos más construyendo el camino de la agroecología”.

En este link https://linktr.ee/mesdelaagroecologia pueden consultarse todas las actividades previstas y obtener mayor información.

Una red nacional

¿Qué es la Renama? Se trata de una red que nuclea a municipios, comunas, organizaciones y profesionales de todo el país que quieren promover la agroecología como forma de producción y forma de entender la relación con la naturaleza.

La Red nació en 2016 por iniciativa de un grupo de ingenieros agrónomos, médicos y referentes socioambientales, con el objetivo de que cada vez más localidades adopten un modelo productivo respetuoso de la salud humana y el ambiente.

LEER MÁS ► En Argentina, más de un tercio de los suelos sufre algún tipo de erosión

Se trata de impulsar una alternativa al modelo agroindustrial imperante desde mediados de los años 90 en Argentina, cuyos fundamentos son las semillas transgénicas y los agroquímicos. Su objetivo es ser un punto de encuentro entre agricultores, ingenieros agrónomos, académicos y municipios dispuestos a trabajar en un proceso de transición hacia la agroecología.

Otro modelo, otra mirada

Para quienes defienden y promueven la agroecología, el modelo convencional tiene falencias ambientales y costos crecientes, porque usa insumos dolarizados.

En términos generales, la producción agroecológica cuenta con un menú de prácticas que la diferencian de la producción convencional. Uno de sus ejes es el diseño y la gestión de los sistemas agrícolas, pensados para minimizar recursos externos como fertilizantes, semillas, agroquímicos y combustible para, en cambio, priorizar las relaciones ecológicas que ocurren dentro del propio sistema.

LEER MÁS ► Impulsan las huertas agroecológicas en las escuelas, en busca de una alimentación saludable

Se trata de lograr un balance entre ingresos y nutrientes, ya que las unidades productivas deben observarse como ecosistemas complejos y autosustentables. Algunos de los principios sobre los que se basa son el cuidado del suelo y la prevención y el control natural de plagas y enfermedades a través de corredores biológicos, zonas de refugio para fauna benéfica, el uso de biopreparados, el uso de plantas repelentes y la conservación de depredadores naturales.