El Gran Chaco, uno de los biomas más importantes del mundo, perdió más de 14 millones de hectáreas de vegetación natural entre 1985 y 2022 por la expansión de la frontera agropecuaria, según datos relevados y difundidos por la Fundación Vida Silvestre sobre la base de la plataforma MapBiomas Chaco.
Si bien el 78% del Gran Chaco Americano (que abarca porciones de Argentina, Paraguay y Bolivia) aún está cubierto por vegetación natural, se perdieron 14,4 millones de hectáreas de vegetación natural en los últimos 37 años.
La vegetación leñosa natural, que engloba tanto a los bosques como a los arbustos de la región, pasó de 83,3 millones de hectáreas en 1985 a 69,6 millones el año pasado, lo que equivale a una pérdida de 41 canchas de fútbol por hora.
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Esto significa que este ecosistema perdió el 14,5% de su vegetación natural en detrimento de la superficie destinada a usos agropecuarios, que en el mismo período creció un 225% para alcanzar los 13,6 millones de hectáreas.
La foto regional
Según el informe de Vida Silvestre, de los 83,3 millones de hectáreas de vegetación leñosa natural existente en el año 1985 unos 13,6 millones (el 16%) se transformaron en superficie destinada a cobertura agropecuaria, de las cuales 7,4 millones de hectáreas son pasturas, 6,22 millones terrenos para agricultura y 19,4 mil hectáreas cultivos arbustivos y plantaciones forestales.
La superficie del bioma para cada uno de los países que comparten el Gran Chaco Americano es la siguiente: Argentina posee 65,1 millones de hectáreas (el 60,3%), Paraguay 30,4 millones (28,2%) y Bolivia 12,3 millones (11,4%).
En lo que respecta al cambio de cobertura y uso del suelo por país, Argentina perdió 7,6 millones de hectáreas (13%) de la vegetación natural, mientras que Bolivia tuvo una pérdida de 0,7 millones (6%) y Paraguay de 6 millones (21%), siempre en el período comprendido entre 1985 y 2021.
En Argentina, el Gran Chaco cubre partes o la totalidad de las provincias de Salta, Formosa, Chaco y Santiago del Estero.
Una región única en su tipo
El Gran Chaco Americano es una ecorregión con una gran variedad de climas y una amplia diversidad de ambientes, lo que incluye bosques, sabanas, humedales, arbustales y pastizales.
Esa ecorregión es clave para la conservación de la naturaleza por su biodiversidad y por sus servicios ecosistémicos, que incluyen la mitigación del cambio climático, la regulación hídrica y la contribución a la seguridad alimentaria y al desarrollo económico de las muchas comunidades que viven allí.
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Se trata de un territorio ancestral para numerosos pueblos originarios y miles de familias campesinas de pequeños productores criollos que habitan históricamente la región desarrollando diversas actividades productivas.
Desde hace aproximadamente 7.000 años, los habitantes de esta región han desarrollado una cultura estrechamente asociada a sus recursos naturales y se han distribuido en forma muy heterogénea, dependiendo de la disponibilidad de agua y otros factores como las condiciones climáticas y la ubicación de polos de desarrollo económico.
Argentina: creció la deforestación en 2023
Según el monitoreo satelital de desmonte que realiza Greenpeace, durante el primer semestre del año en el norte del país se deforestaron 51.600 hectáreas, un 25% más que en el mismo período de 2022 (41.332 hectáreas). La situación más grave ocurre en las provincias de Chaco y Santiago del Estero, donde la mayoría de los desmontes son ilegales.
“Es preocupante el aumento de la deforestación y, sobre todo, que la mayoría sea ilegal. En Santiago del Estero el gobierno viola la Ley Nacional de Bosques al autorizar desmontes para ganadería donde no está permitido. Mientras que en Chaco la justicia provincial suspendió los desmontes a fines de 2020, pero las topadoras avanzan cada vez más. El gobierno controla poco y es evidente que las multas no son suficientes para terminar con este ecocidio. Penalizar los desmontes ilegales parece la única solución”, afirmó Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace.
El relevamiento de la organización ecologista, realizado mediante la comparación de imágenes satelitales, estima que entre enero y junio de 2023 la deforestación en Chaco alcanzó las 24.522 hectáreas; en Santiago del Estero 19.040 hectáreas; en Formosa 5.804 hectáreas; y en Salta 2.234 hectáreas; totalizando 51.600 hectáreas.
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