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Jorgelina Hiba | Ambiente | América Latina |

América Latina es la región más peligrosa del mundo para los defensores del ambiente

Colombia y Brasil encabezan la lista de países con mayor cantidad de asesinatos de referentes sociales de defensa de la naturaleza.

Defender a la naturaleza puede tener un precio altísimo en algunos países latinoamericanos, tal como alerta un nuevo informe de la organización británica Global Witness que señala que en 2022 fueron asesinados 177 referentes de luchas ambientales, con el 88% de esas muertes concentradas en países de la región con Colombia a la cabeza.

En total, en los últimos 10 años fueron asesinadas al menos 1.910 personas relacionadas con actividades de defensa de la naturaleza: en Colombia, solo durante el año pasado murieron 60 referentes de organizaciones socioambientales.

“En 2022 se asesinó a una persona defensora del ambiente cada dos días, igual que en 2021. El agravamiento de la crisis climática y la creciente demanda de productos agrícolas, combustibles y minerales no harán, sino intensificar la presión que se ejerce sobre el medioambiente y sobre quienes arriesgan su vida para defenderlo. Además, para silenciar a las personas defensoras cada vez es más frecuente el uso de estrategias no letales, como la criminalización, el acoso y los ataques digitales” señala el trabajo publicado esta semana en https://www.globalwitness.org/es/standing-firm-es/

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El Caño Cristales, el 'encanto' del río de colores, está amenazado por la deforestación en Colombia.

El Caño Cristales, el 'encanto' del río de colores, está amenazado por la deforestación en Colombia.

Colombia al rojo vivo

Colombia, con 382 asesinatos en los diez últimos años, es el país más peligroso del mundo para los defensores del ambiente, un problema relacionado con antiguas disputas territoriales y el fortalecimiento de los grupos armados en el país. Paradójicamente, la desmovilización de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a partir del año 2016 generó una mayor violencia en varias regiones de ese país, donde diferentes grupos armados ilegales tomaron el control de algunos territorios.

“Una vez más los pueblos indígenas, las comunidades afrodescendientes, quienes se dedican a la agricultura a pequeña escala y las personas que defienden el medioambiente han sido duramente golpeados” alerta la investigación, que pone esperanzas en que el nuevo gobierno de Gustavo Petro -el primer presidente de izquierdas de la historia contemporánea de esa nación- pueda frenar esta tendencia, ya que la defensa del ambiente fue uno de los ejes de su campaña electoral.

La foto regional

Además de Colombia, otro país especialmente afectado por esta forma de violencia extrema es Brasil, donde 34 defensores del ambiente perdieron la vida en 2022, contra 26 durante el año 2021.

“Las personas defensoras de la naturaleza en Brasil tuvieron que hacer frente a una hostilidad implacable por parte del gobierno del entonces presidente Jair Bolsonaro, cuyas políticas han expuesto la Amazonia a la explotación y la destrucción, han debilitado las instituciones ambientales y han incitado a invasiones ilegales de tierras indígenas”, denuncia el reporte de Global Witness.

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Vista aérea de la deforestación en la Amazonía provocada por la expansión de las áreas agrícolas.

Vista aérea de la deforestación en la Amazonía provocada por la expansión de las áreas agrícolas.

México también aparece en esta lista con 31 homicidios registrados en el país el año pasado, con un descenso respecto a los 54 de 2021: “La situación general en México no dejó de ser alarmante para las personas defensoras de la tierra y el medioambiente, y las agresiones sin consecuencias mortales (entre ellas, la intimidación, las amenazas, el desplazamiento forzoso, el acoso y la criminalización) siguieron dificultando en gran medida su trabajo”.

Por su parte Honduras, con 14 asesinatos en 2022, es el país más peligroso del mundo si se compara con su población (asesinatos per cápita).

Relaciones peligrosas

Según Global Witness “sigue siendo difícil especificar las causas exactas que provocaron los asesinatos e incluso vincularlos a sectores concretos”. Sin embargo, desde esa organización establecieron una relación entre diez homicidios sucedidos en 2022 (la mitad de ellos en México) y la agroindustria, “lo que pone a este sector por delante de cualquier otro”. Por otro lado, la minería estuvo ligada a ocho casos y la explotación forestal a cuatro. “Estas tres industrias contribuyen, además, en gran medida a las emisiones mundiales de carbono”, agrega el trabajo.

Otro dato a tener en cuenta es que las mujeres fueron las víctimas del 11 % del total de los ataques mortales, un porcentaje que si bien a primera vista puede parecer relativamente bajo “en realidad esconde una realidad mucho más compleja”, ya que -según el trabajo– “son muchas las formas de violencia de género que sufren las mujeres, desde las agresiones sexuales hasta el rechazo de sus familias y comunidades”. “Las defensoras se exponen a ataques desde dos frentes: además de ser víctimas de agresiones por su activismo, también se enfrentan a violaciones de los derechos humanos por motivos de género”.

Además, más de un tercio (36 %) de las personas defensoras asesinadas fueron de pueblos originarios y el 7 %, afrodescendientes, mientras que más de una quinta parte (el 22%) se dedicaban a la agricultura a pequeña escala. “Todas ellas dependían de sus tierras y recursos naturales para vivir”, concluye la investigación.