Este fin de semana vence el plazo para la presentación de las listas de candidatos nacionales de todas las agrupaciones que se anotaron para competir en las elecciones legislativas de octubre próximo.
El oficialismo y las encuestas vaticinan una victoria del oficialismo, aunque en el trayecto hacia octubre asoman complicaciones tanto en el orden económico como político que abren un interrogante sobre la contundencia de ese eventual triunfo.
LEER MÁS ► El "grito federal": cinco gobernadores buscan meter una cuña entre libertarios y kirchneristas
En el orden político, el Congreso insiste en mostrarse como el principal obstáculo en el camino oficialista. En la Cámara de Diputados la oposición se apresta a convertir en ley los dos proyectos que impulsa una mayoría de los gobernadores para coparticipar el fondo de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y un nuevo esquema de distribución del impuesto a los combustibles; ambas iniciativas redundarían en fondos frescos a las provincias.
Desde la Casa Rosada buscan romper el frente de los 24 gobernadores y, de hecho, logró que los mandatarios que pactaron acuerdos electorales en sus distritos —Mendoza, CABA, Chaco y Entre Ríos— se despegaran de sus colegas más duros y no avalaran los proyectos originales.
En la Casa Rosada también hay expectativas en sumar a Carlos Sadir (Jujuy), Alberto Weretilneck (Río Negro), Gustavo Sáenz (Salta), Hugo Passalacqua (Misiones) y Rolando Figueroa (Neuquén), como así también a dos gobernadores de peronistas que suelen ayudar al Gobierno: Gerardo Zamora (Santiago del Estero) y Raúl Jalil (Catamarca).
En paralelo, los opositores buscarán resistir los vetos presidenciales a las leyes que propician aumentos en las jubilaciones y una actualización de los servicios por discapacidad. Mientras tanto, en el Senado la oposición avanzará en el tratamiento de otros dos proyectos que, a juicio del Gobierno, también atentan contra el equilibrio fiscal: el que propone actualizar el financiamiento de las universidades y el que declara la emergencia en la salud pediátrica.
LEER MÁS ► Facundo Manes y Martín Lousteau serán candidatos en la Ciudad de Buenos Aires y sellaron un acuerdo con los gobernadores de Provincias Unidas
En el orden económico, la decisión del equipo que lidera Luis Caputo de subir las tasas de interés a niveles estratosféricos al solo efecto contener una eventual huida de pesos al dólar —clave para mantener estable la moneda norteamericana y evitar un respingo en los precios— abrió un escenario de fuerte incertidumbre en el circuito financiero.
Queda en evidencia que la única obsesión del Gobierno es mantener a raya la inflación a cualquier costo, incluso si esto redunda en una profundización de la recesión económica por el encarecimiento del crédito, clave para el sector privado.
El objetivo del Gobierno es llegar a octubre lo más fortalecido posible con la bandera de la inflación en baja y la estabilidad cambiaria, sus principales capitales electorales. A ello se suma otro desafío, triunfar en la provincia de Buenos Aires el 7 de setiembre próximo: para el oficialismo una victoria sobre Kicillof y el kirchnerismo en su bastión es clave para proyectar un aire triunfalista en la campaña con vistas a las elecciones legislativas nacionales.
De lo contrario, una derrota en manos del kirchnerismo sería fatal en los planes del Gobierno de teñir de violeta el principal distrito del país y abriría un escenario de incertidumbre, tanto en el plano político como económico, en el mes y medio que restaría hasta las elecciones de octubre.