“Este año, al igual que el año pasado, se ha presentado con fuertes lluvias, con registros pluviométricos superiores a los que normalmente se registran en las distintas regiones. Las zonas más castigadas son el extremo sur y el extremo norte de la provincia“, indicó el funcionario.
Farías detalló que “en el departamento Vera tenemos algunas localidades aisladas y se está trabajando para asistir a los pobladores. En el sur, en la zona de las lagunas La Picasa y Melincué, hay un registro extraordinario de aumento de las mismas, que está trayendo fuertes complicaciones. Además, en la región central de la provincia se dan cuenta de muchas hectáreas anegadas y dificultades en los caminos rurales”.
“Es una situación compleja, que venimos enfrentando con todos los recursos que la provincia tiene. Pero realmente está golpeando a la economía, y eso es lo que más nos preocupa, además de las consecuencias puntuales sobre la población”, agregó.
Sobre los montos de las pérdidas, sostuvo que es algo que “se evalúa continuamente: Ayer se conoció el dato que manejan las entidades agropecuarias, que indica que hay 6 millones de hectáreas que estarían afectadas por las inundaciones. Estamos tratando de corroborar esos números. A partir de ahí, según la productividad de cada zona, estimaremos las pérdidas: seguramente arrojará cifras importantes. El año pasado la pérdida fue de mil millones de dólares, es decir 15 mil o 16 mil millones de pesos. Ojalá este año no sea tan enorme, pero el impacto igualmente va a ser grande”, concluyó.
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