El hecho ocurrió en una de las principales fosas del museo que alberga el ejército de terracota, uno de los íconos históricos más importantes de China. El visitante burló la seguridad, ingresó sin autorización a una zona restringida y terminó provocando daños visibles en al menos dos estatuas.
Según medios locales, el hombre se trepó a la baranda de contención y cayó desde varios metros de altura. En su caída, golpeó a dos figuras de arcilla con más de 2.000 años de historia, provocando la rotura de partes del cuerpo y del pedestal de una de ellas.
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El ejército de terracota forma parte del colosal mausoleo del emperador Qin Shi Huang y son considerados una de las ocho maravillas del mundo.
Qué se sabe hasta ahora tras el incidente
Por el momento, el museo permanece abierto al público y no se anunciaron restricciones. Sin embargo, se espera que las autoridades refuercen el perímetro de seguridad y revisen los protocolos para evitar que hechos similares vuelvan a repetirse.
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Mientras tanto, el turista permanece detenido y está siendo sometido a evaluaciones médicas y psiquiátricas. El caso se encuentra bajo investigación judicial y podría derivar en cargos por vandalismo contra un patrimonio cultural protegido.
Un símbolo cultural bajo amenaza
El ejército de terracota forma parte del colosal mausoleo del emperador Qin Shi Huang. Desde su descubrimiento en 1974, este conjunto de más de 8.000 figuras representa uno de los mayores atractivos turísticos de China y fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1987.
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Cada figura, esculpida con un nivel de detalle asombroso, retrata soldados, arqueros, oficiales y caballos. Su construcción comenzó hacia el año 209 a.C. como parte del ritual funerario del primer emperador unificador de China. La caída del turista no solo generó daños materiales, sino que volvió a plantear el debate sobre la seguridad en sitios patrimoniales de alta concurrencia.