Reino Unido, Estados Unidos y Canadá, emitieron este jueves un comunicado conjunto en el que acusan a espías rusos de intentar usurpar la propiedad intelectual de los laboratorios y universidades que trabajan en el desarrollo de una vacuna contra el coronavirus.
El ministro británico de Exteriores, Dominic Raab, dijo que " es completamente inaceptable que los servicios de inteligencia de Rusia tengan como objetivo a aquellos que intentan combatir la pandemia del coronavirus", y que "el Reino Unido seguirá respondiendo a estos ciberataques y trabajará con sus aliados para que los culpables de estos actos respondan ante la justicia".
El Gobierno de Boris Johnson acusa al grupo conocido como APT29 de haber emprendido una serie de ataques informáticos a partir de febrero, dirigidos a las instalaciones que desarrollan la investigación sobre una posible vacuna frente a la Covid-19. Se cree que tanto la Universidad de Oxford como el Imperial College de Londres fueron parte de los objetivos.
APT29, conocido también entre la comunidad de hackers informáticos como The Dukes o Cozy Bear, mantiene su actividad desde hace años. El grupo fue vinculado con los hackeos contra el Partido Demócrata estadounidense, durante la campaña de las elecciones presidenciales de 2016. Los servicios de inteligencia occidentales conectan al grupo con el Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB), bajo jurisdicción directa del presidente Vladimir Putin.
El Gobierno de Boris Johnson acusa al grupo conocido como APT29 de haber emprendido una serie de ataques informáticos a partir de febrero, dirigidos a las instalaciones que desarrollan la investigación sobre una posible vacuna frente a la Covid-19.
El Centro Nacional para la Ciberseguridad británico (NCSC) no quiso desvelar el número concreto de ataques, ni si habían tenido éxito, pero indica que el propósito iba encaminado más bien a la obtención de información sobre el avance de las investigaciones que al boicot de los trabajos.
Reino Unido mantiene una posición predominante en la carrera internacional por dar con una vacuna contra la pandemia. La alianza de la Universidad de Oxford con el laboratorio anglo-sueco Astrazeneca manifestó su optimismo ante los futuros resultados de su investigación, en fase ya bastante avanzada.
“APT29 está utilizando un malware conocido como WellMess y WellMail para apuntar globalmente a varias organizaciones. Entre ellas se incluyen algunas envueltas en el desarrollo de una vacuna contra la Covid-19. WellMess y WellMaill no se habían vinculado hasta la fecha con APT29″, aseguró el comunicado del NCSC, que distribuyó además un informe a las distintas instituciones para que aseguren la protección de sus sistemas informáticos.
Raab dijo que el Gobierno británico inició investigaciones sobre la injerencia de “actores rusos” en la campaña de las elecciones generales de 2019. Los acusan de filtrar documentos reservados sobre las negociaciones comerciales entre el Reino Unido y Estados Unidos que acabaron publicados en Internet y utilizados como arma electoral por la oposición laborista.
La información hecha pública por Raab forma parte de un extenso informe sobre las injerencias de Rusia en el Reino Unido en el que trabajó durante más de dos años la Comisión de Inteligencia y Seguridad del Parlamento británico, y cuya publicación, prevista para los próximos días, fue bloqueada por el Gobierno de Johnson justo antes de la celebración de las elecciones el pasado diciembre. La oposición laborista, liderada ahora por Keir Starmer, mostró su disposición a colaborar con Downing Street para “proteger la seguridad nacional”.
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