La inflación podría haber encontrado un punto de inflexión en abril. Luego del salto de marzo, cuando el Índice de Precios al Consumidor (IPC) trepó al 3,4% y marcó el nivel más alto del último año, las estimaciones privadas anticipan una desaceleración que volvería a ubicar el indicador por debajo del 3% mensual.
El dato oficial se conocerá este jueves a las 16, cuando el INDEC publique el IPC de abril. De confirmarse las proyecciones privadas, sería la primera baja en el ritmo inflacionario en casi diez meses y un alivio parcial para el bolsillo de las familias.
Las consultoras estiman una inflación mensual de entre 2,5% y 2,9%, impulsada principalmente por una menor presión en alimentos y bebidas, estabilidad cambiaria y el menor impacto de rubros que habían acelerado fuerte en marzo, como carne, educación y combustibles.
Según el índice de precios de la Ciudad de Buenos Aires, la inflación porteña fue del 2,5% en abril, desacelerándose frente al 3% de marzo. Con ese resultado, acumuló un 11,6% en el primer cuatrimestre y un 32,4% interanual.
Para la consultora Orlando Ferreres y Asociados, abril mostró uno de los registros más bajos de los últimos meses. Sin embargo, advirtió que mayo podría reflejar nuevas presiones por tarifas, combustibles y ajustes pendientes en servicios regulados.
Qué factores ayudaron a frenar la inflación
Otras firmas privadas, como Analytica, EcoGo y Equilibra, también proyectaron un IPC por debajo del 3% y coincidieron en señalar tres factores centrales detrás de la desaceleración:
- Menor ritmo de suba en alimentos y bebidas
- Caída del consumo y menor presión sobre la demanda
- Estabilidad del dólar oficial
El freno en algunos rubros clave ayudó a compensar aumentos que todavía siguen presentes en servicios, alquileres y tarifas reguladas.
En el mercado consideran que marzo habría funcionado como un “techo” en el corto plazo y que abril podría marcar el regreso a una dinámica de desaceleración gradual.
Qué puede pasar con la inflación en los próximos meses
A pesar de la mejora esperada para abril, las consultoras mantienen la cautela. El foco sigue puesto sobre variables sensibles como:
- Tarifas de servicios públicos
- Precio de los combustibles
- Ajustes estacionales
- Contexto internacional
El Gobierno apuesta a sostener el proceso de desinflación apoyado en las anclas fiscal, monetaria y cambiaria. En esa línea, el último Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del Banco Central proyectó una inflación cercana al 30,5% para todo 2026.
Si la tendencia se consolida, el mercado espera que la inflación mensual pueda volver a perforar el piso del 2% durante el segundo semestre. Sin embargo, la recuperación del poder de compra y la estabilidad de los precios todavía aparecen como desafíos abiertos para la economía.





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