Nació el bebé de la gestante que se negó a abortar y sus padres biológicos obtuvieron la custodia temporal
Tras el nacimiento, la Justicia determinó que los padres biológicos tendrán temporalmente la custodia y la autoridad para decidir sobre su tratamiento.
La gestante había viajado desde Alaska hasta Texas después de negarse a interrumpir el embarazo tras el diagnóstico médico.
La historia de un bebé nacido mediante gestación subrogada quedó en el centro de una disputa judicial que involucra a tres estados de Estados Unidos. McKenna West, una mujer de Alaska que había sido contratada como gestante por una pareja de California, dio a luz al niño el miércoles 12 de agosto en Texas.
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El nacimiento ocurrió en medio de una batalla legal que comenzó durante el embarazo, cuando los médicos detectaron una grave anomalía cardíaca y los padres biológicos pidieron interrumpir la gestación. West se negó y decidió continuar con el embarazo.
Ahora, después del nacimiento, la Justicia otorgó a los padres biológicos la custodia temporal del recién nacido y les concedió autoridad para tomar decisiones vinculadas con su atención médica.
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Durante una ecografía realizada alrededor de la semana 20 de embarazo, los médicos descubrieron que el bebé tenía síndrome de corazón izquierdo hipoplásico (HLHS), una malformación congénita grave que impide que el lado izquierdo del corazón se desarrolle correctamente.
La enfermedad requiere intervenciones médicas complejas después del nacimiento. Los especialistas suelen realizar una serie de cirugías para permitir que el corazón pueda mantener una circulación adecuada.
Ante el diagnóstico, los padres biológicos, Nausheen Gilkar y Omar Ahmed, decidieron solicitar la interrupción del embarazo. La pareja sostiene que inicialmente ambos habían acordado con West realizar el procedimiento, pero que posteriormente la gestante cambió de opinión y cortó el contacto con ellos.
West, en cambio, sostuvo que no podía interrumpir el embarazo y que consideraba que el bebé debía tener una oportunidad de vida. La mujer viajó entonces desde Alaska hasta Texas, donde buscó continuar el embarazo y dar a luz. El parto estaba previsto originalmente para el 2 de septiembre, pero el bebé nació de manera anticipada.
Los padres biológicos tienen ahora la custodia
Después del nacimiento, el conflicto judicial dio un nuevo giro. Los padres biológicos consiguieron una orden de restricción temporal que les permite ejercer la custodia del recién nacido y tomar decisiones sobre su atención médica.
West quedó impedida de tomar decisiones médicas sobre el bebé y tampoco puede interferir en las decisiones de sus padres. La medida también restringe su posibilidad de tener contacto con el niño.
El recién nacido permanece bajo atención médica especializada en Dallas debido a su enfermedad cardíaca.
Antes del parto, el fiscal general de Texas, Ken Paxton, había intervenido en el caso y conseguido una orden de emergencia para que dos hospitales de Dallas garantizaran al bebé la atención médica necesaria. La resolución estableció que debía recibir tratamiento para estabilizar su estado y que no podía ser trasladado fuera de Texas, salvo que fuera necesario por motivos médicos.
El caso todavía no terminó. Los padres biológicos y West mantienen posiciones enfrentadas sobre la filiación y los derechos sobre el niño, y está previsto que la disputa continúe en los tribunales durante las próximas semanas.
Por ahora, la prioridad inmediata es la salud del recién nacido, que necesita atención especializada debido a su condición cardíaca, mientras la Justicia intenta resolver quién tendrá definitivamente la autoridad legal sobre él.






