En Indonesia no hay ningún tipo de regulación sobre la industria tabacalera. Un niño de 5 años puede comprar un atado en cualquier kiosco callejero. La edad promedio para comenzar a fumar es a los 13 años. Además no son raros los casos de niños de 5 o 6 años adictos al tabaco. Las campañas de concientización son prácticamente nulas y hasta hay una parte de la población que defiende el tabaco y le adjudica propiedades curativas. Fumar en Indonesia es algo tan normal como tomar gaseosas y es una tendencia que crece.
Y así fue como un día Ardi estaba jugando en la cabaña que comparte con su familia en la aldea Musi Banyuasin y, de tanto ver a sus padres llevar a cabo el vicio, el pequeño tomó un cigarrillo y comenzó a fumar de manera casi natural. Al poco tiempo estaba consumiendo hasta 40 cigarrillos por día, según declaraciones de sus progenitores. No hubo forma de detenerlo. Su madre le había estado dando nicotina a diario durante el embarazo, fumando la misma cantidad a diario. Ardi manipulaba a sus padres a fuerza de rabietas y auto flagelación (se golpeaba la cabeza contra la pared si no le daban cigarrillos) para continuar su hábito y así fue como se convirtió en el bebé fumador.
La indignación y la atención mediática internacional obligaron al Gobierno de Indonesia a tomar medidas: Rizal se sometió a un tratamiento especial de desintoxicación para superar la adicción a la nicotina. Sin embargo, en este proceso el niño cambió su mal hábito de fumador por otro: la adicción a la comida basura. Debido al gran aumento de peso que sufrió, los terapeutas se vieron obligados a iniciar otro tratamiento.
Diane Rizal, su madre, dijo que el niño tenía salvajes rabietas si alguien trataba de detenerlo en su intento de hartarse de comida, exactamente la misma reacción que tenía en el pasado cuando quería más cigarrillos. “Se daba cabezazos contra la pared si no podía conseguir lo que quería. Por eso le daba cigarrillos al principio, debido a su temperamento y a su llanto”, afirmaba.
Finalmente y después de seis años, Ardi ha logrado alejarse de estas adicciones y llevar una vida más saludable adoptando una dieta rica en frutas y verduras y reduciendo las porciones de sus bocadillos favoritos.

Fuente: RT Actualidad
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