Este miércoles, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, despidió los restos de su primera esposa, Ivana Trump, uniéndose a sus tres hijos en una misa fúnebre. “Un día muy triste, pero al mismo tiempo una celebración de una vida maravillosa y hermosa”, escribió el exmandatario en su plataforma de redes sociales, Truth Social, antes de dirigirse a la misa con su actual esposa, la exprimera dama Melania Trump.
Los tres hijos de Donald e Ivana Trump, Donald Jr., Ivanka y Eric, y sus familias siguieron el féretro dorado de Ivana hasta la iglesia católica romana de San Vicente Ferrer, en el Upper East Side de Manhattan.
“Mamá era brillante, encantadora, apasionada y endiabladamente divertida. Vivía la vida al máximo, sin dejar de reír y bailar. La echaré de menos para siempre y mantendré su recuerdo vivo en nuestros corazones”, posteó Ivanka Trump en su cuenta de Twitter, junto a una fotografía antigua de ambas, el día en que se conoció su muerte.
En la década de 1980, los Trump fueron una pareja poderosa, y ella se hizo muy conocida por derecho propio, reconocible al instante con su pelo rubio recogido y su look glamuroso.
Ivana Trump también participó en los negocios de su marido, gestionando uno de sus casinos de Atlantic City y eligiendo algunos de los elementos de diseño de la Torre Trump de Nueva York.
Su divorcio resultó ser turbulento y un hecho muy público, pero en los últimos años se mostraron amistosos. Ivana Trump fue una entusiasta partidaria de la campaña presidencial de Donald Trump en 2016 y dijo que hablaban con regularidad.
Ivana Trump, de 73 años, fue hallada sin vida a los pies de una escalera en su departamento en el 10 East 64th Street del Upper East Side de Nueva York el pasado jueves. Fuentes del Departamento de Bomberos de la “Gran Manzana” detallaron en un escrito que la exmodelo había sufrido un paro cardíaco poco antes de la una de la tarde.
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