El gobierno del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, suspendió este miércoles de manera temporal importantes ventas de armas al exterior iniciadas por Donald Trump. Entre los acuerdos que se suspenden se encuentra una venta a Arabia Saudita de un gran arsenal de armas y también de otro de cazas furtivos F-35 por 23.000 millones de dólares a Emiratos Árabes Unidos.
En un comunicado, el Departamento de Estado informó de una "pausa temporal en la implementación de transferencias y ventas de armas para permitir al Gobierno entrante una oportunidad de revisión". "Esta es una acción administrativa de rutina en casi cualquier transición, y demuestra el compromiso del Gobierno con la transparencia y la buena gobernanza", agregó.
La nota no dio más detalles, pero algunos medios estadounidenses citaron funcionarios que dijeron que entre las ventas suspendidas están la de cazas a Emiratos Árabes Unidos. Si bien no fueron identificados, no sabían de otros acuerdos que cayeron dentro de la suspensión.
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Esta última operación se pactó poco después de que Trump perdiera las elecciones el 6 de noviembre ante el actual presidente, y luego de que Emiratos y Bahréin firmaran acuerdos con Israel de reconocimiento mutuo y normalización de relaciones. Estas y varias otras compras masivas de armamento estadounidense por parte de los países del Golfo Pérsico habían sido duramente criticadas en el congreso por legisladores del partido demócrata de Biden.
Gran parte de sus críticas estuvieron dirigidas a un acuerdo importante con Arabia Saudita que el entonces secretario de Estado Mike Pompeo impulsó después de pasar por alto a los legisladores al declarar que una emergencia lo requería. Los demócratas denunciaron que ese país podía usar esas armas para bombardear a los rebeldes a los que combate en Yemen en el marco de una guerra que ha dejado miles de civiles muertos y desatado la peor crisis humanitaria del mundo, según la ONU.
Arabia Saudita, un aliado muy cercano de Estados Unidos, especialmente durante el gobierno de Trump, lidera una coalición militar en apoyo del gobierno de Yemen en el conflicto con los rebeldes hutíes, apoyados políticamente por Irán. Es de los países de la coalición con un rol de combate más activo.
El nuevo secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, se comprometió la semana pasada a "poner fin" al apoyo estadounidense "a la campaña militar encabezada por Arabia Saudita en Yemen".
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