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Cómo es vivir en Israel, un país en donde las casas están obligadas a tener refugios antimisiles

Liliana Svirsky Kafensztok vive en Jerusalén, uno de los objetivos del grupo Hamás, que atacó Israel esta semana con miles de misiles que, en su mayoría, pudieron ser interceptados. Ella venía en su auto cuando sonó la primera sirena para que todos corran a un refugio antimisiles.

El lunes 10 de mayo, a las 18 horas, Liliana Svirsky Kafensztok iba en su auto hacia su casa, en Jerusalén. Venía de una capacitación de trabajo. De repente, sonó una sirena inconfundible, que advertía que estaba cayendo un misil sobre su ciudad. Como a todos, el alerta fue una sorpresa, aunque es normal que suceda en un país como Israel, que siempre ha vivido en guerra.

En Israel conviven ciudadanos que profesan distintas religiones, ya sean judíos laicos u ortodoxos, cristianos y musulmanes. La convivencia, pese a los conflictos que empezaron en el pasado con las conquistas, es buena. En Jerusalén, hay un barrio llamado Sheikh Jarrah. Antes de 1948, un grupo de judíos israelíes que vivían en ese lugar, debieron abandonar sus casas por la llegada de los jordanos que los deportaron. Hoy viven un núcleo de árabes musulmanes palestinos que no simpatizan con el Estado de Israel. Parte del conflicto político y social actual tiene que ver con los juicios que ganaron los judíos israelíes para recuperar sus casas en Sheikh Jarrah.

En Israel gobierna una democracia parlamentaria, con un primer ministro y un presidente. Hacia el este queda Cisjordania, un territorio ocupado en donde viven palestinos. Y hacia el oeste, está la Franja de Gaza, gobernada por el grupo -declarado por la comunidad internacional como terrorista- Hamás. Acá también viven palestinos.

Es normal que Hamás, en épocas de festividades judías israelíes, genere conflictos o atentados en distintas partes de Israel, que pueden incluir pisadas a personas, o heridas con armas.

Liliana Svirsky Kafensztok es santafesina y guía turista. Vive hace 30 años en Jerusalén. "Ya no sé cuántas guerras pasé", dijo en una entrevista con Aire Digital. Uno de sus hijos luchó en la guerra "Operación Margen Protector" de 56 días del 2014, la última gran ofensiva que se vivió en Israel.

jerusalen israel mezquita
Palestinos enfrentados con las fuerzas de seguridad israelíes el 10 de mayo en la mezquita Al-aqsa.

Palestinos enfrentados con las fuerzas de seguridad israelíes el 10 de mayo en la mezquita Al-aqsa.

Liliana explicó que es normal que Hamás, en épocas de festividades judías israelíes, genere conflictos o atentados en distintas partes de Israel, que pueden incluir pisadas a personas, o heridas con armas. Y sostuvo que el conflicto que se vive en Israel no es religioso, sino "terrorismo" proveniente de estos grupos.

Cuando regresaba a su casa ese lunes, tenía conocimiento de todo esto que venía sucediendo en su país, pero no sospechaba que llegaría un ataque de Hamás de estas características. Vivir en un lugar en donde pueden suceder eventos como estos en cualquier momento no es fácil, pero "se vive" porque "no podés vivir atemorizado, ya que la idea de ellos es acorralarnos y atemorizarnos", dijo la entrevistada.

El primer misil

"El lunes me agarró la sirena manejando, cuando estaba volviendo a mi casa a las seis de la tarde. Venía de hacer una capacitación. Lo que tenés que hacer en ese caso, es dejar el auto, bajarte, porque si te llega a caer el misil arriba del auto o pedazos del misil –porque la cúpula de hierro lo intercepta y lo rompe, entonces caen los pedacitos–, pueden matarte", contó Liliana. Hay que bajarse del auto, acostarse en el suelo y taparse la cabeza con las manos.

Si suena la alarma de misil, hay que bajarse del auto, acostarse en el suelo y taparse la cabeza con las manos.

Los ciudadanos en Israel viven con un estricto protocolo. Cuando comienzan a recibir ataques de misiles, que siempre llegan desde la Franja de Gaza, tienen una determinada cantidad de tiempo para ocultarse en un refugio antiaéreo. "Cuando sale un misil de la Franja de Gaza, automáticamente hacia donde está dirigido ese misil, en esas ciudades, pueblos o asentamientos, se escucha una sirena. Suena totalmente diferente a cualquier tipo de otras sirenas. Es la que te avisa que tenés que correr hacia un refugio", explicó la entrevistada. "Cuanto más cerca de la Franja de Gaza, menos tiempo tenés para meterte. Por ejemplo, en la zona que está más cerca de Gaza, tienen 30 segundos para meterse en un refugio", dijo, mientras una aplicación descargada en el celular le avisaba que estaban lanzando misiles hacia dos ciudades costeras del Mediterráneo.

Cómo son los refugios anti aéreos

Desde hace unos 20 o 30 años, es obligatorio que todas las casas modernas en Israel tengan una de las habitaciones adaptada como un refugio antiaéreo. Son paredes o bloques blindados que no los rompe ni explota nada, con ventanas, postigos y puertas especiales. Están hechos a prueba de misiles.

refugio israel
Las fotografías de Reynolds revelan cómo los israelíes han integrado creativamente estas habitaciones en su vida cotidiana. Arquitectura de una amenaza existencial de Adam Reynolds es una publicación de Edition Lammerhuber. Todas las fotografías: Adam Reynolds / Edition Lammerhuber

Las fotografías de Reynolds revelan cómo los israelíes han integrado creativamente estas habitaciones en su vida cotidiana. Arquitectura de una amenaza existencial de Adam Reynolds es una publicación de Edition Lammerhuber. Todas las fotografías: Adam Reynolds / Edition Lammerhuber

Es obligatorio que todas las casas modernas en Israel tengan una de las habitaciones adaptada como un refugio antiaéreo.

Cuando un medio de comunicación avisa que están recibiendo misiles en distintas zonas, "es responsabilidad de cada ciudadano el esconderse en estos refugios", contó Liliana.

Luego del primer misil

"Ese día estuve todo el día estudiando, no tenía la más mínima idea de lo que sucedió. Cuando escuché la sirena, escribí en el grupo de WhatsApp de mi familia, en donde están mis tres hijos y mi esposo, y nadie me respondía. Mis hijos estaban haciendo gimnasia y yo no sabía qué estaba pasando. Me llevó un tiempo tranquilizarme porque me agarró de sorpresa. Además, no es muy normal que disparen a Jerusalén porque acá está el tercer lugar más sagrado del islam", contó Liliana. Le tomó tiempo relajarse. Quería volver a su casa y estar con su familia.

"Seguí manejando. Tenía media hora más de viaje hasta mi casa. Iba con la ventana baja, escuchando. Llamé a mi papá. Me preguntó si estaba bien, no entendía nada. Logré llegar a mi casa", relató. "En el momento en el que empezaron a disparar a Jerusalén empezaron a disparar a otras partes del país también. No solamente a Jerusalén. Ahí empezamos a entender todo. Mis papás viven en una zona muy peligrosa, por eso me bajé una aplicación que me avisa en dónde están cayendo misiles. Cuando terminé todo, la borro, porque te volvés loco", dijo.

Durante toda la semana, Hamás no dejó de disparar misiles hacia Israel. Y cuando el Gobierno israelí detectó en dónde había una base de lanzamiento, avisó a los civiles para que desalojen y derribó el edificio. Las imágenes se volvieron virales.

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Israel interceptó más del 90% de los misiles de Gaza, enviados por el grupo Hamás.

Israel interceptó más del 90% de los misiles de Gaza, enviados por el grupo Hamás.

"Llevaban disparados a Israel hasta este jueves a la noche casi 2.000 misiles. ¿Qué país del mundo va a aceptar que se le dispare a civiles en la casa?", dijo Liliana, apoyando la defensa de su país, que fue respaldada por la comunidad internacional. Y aclaró que "Israel no le dispara a los civiles, dispara hacia donde hay bases y sedes del Hamás". Antes de disparar, tiran panfletos desde un avión avisando que van a disparar hacia tal objetivo para que los civiles desalojen esos lugares. "No existen los santos, pero evitamos la muerte injusta. El civil no tiene la culpa de lo que está sucediendo. Israel no utiliza civiles como escudo. Hamás utiliza escuelas y hospitales para poder utilizarlos como bases y disparar desde esos sitos a Israel. Israel no puede dispararle a un hospital ni a una escuela de niños", explicó.

De lo que se reavivó esta semana con los ataques desde la Franja de Gaza, una cosa debe quedar clara: la ofensiva no es entre Palestina e Israel, sino Hamás contra el Estado de Israel. "Y en esta guerra, no podés rendirte y dejarte vencer. Tenés que seguir viviendo y educar a tus hijos. Yo educo y crio a mis hijos en la igualdad. Todos somos seres humanos importantes, judíos, cristianos, musulmanes. Para mí es muy importante el respeto y la tolerancia. Lamentablemente, hay niños que no conocen otra realidad", dijo Liliana, que durante la breve entrevista recibió al menos 90 alertas de misiles.