Este trágico hecho se produce solo ocho días después del brutal asesinato de Alejandro Arcos Catalán, alcalde de Chilpancingo, en el estado de Guerrero, quien fue encontrado decapitado el pasado 6 de octubre.
Una ola de violencia política en México
El asesinato de Román Ruiz Bohórquez, quien además era académico en la Universidad Autónoma Comunal de Oaxaca, se suma a una preocupante serie de homicidios de figuras políticas en México. El 6 de octubre, el cadáver de Alejandro Arcos Catalán fue hallado dentro de una camioneta, mientras que su cabeza fue colocada sobre el techo del vehículo, en un acto de extrema violencia que sacudió a la comunidad de Chilpancingo.
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Además, solo tres días antes, el secretario general del ayuntamiento de Chilpancingo, Francisco Tapia, también fue asesinado, lo que refleja el clima de inseguridad que persiste en el país, especialmente en zonas como Guerrero y Oaxaca.
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Román Ruiz Bohórquez, alcalde del municipio de Candelaria Loxicha, en Oaxaca, México, fue apuñalado y murió.
Elecciones municipales bajo el signo de la violencia
Estos asesinatos ocurren tras las elecciones municipales de México, celebradas el pasado 2 de junio, consideradas como las más violentas en la historia reciente del país. Según datos de organizaciones civiles, más de 30 candidatos fueron asesinados durante el proceso electoral, aunque el gobierno solo reconoció el homicidio de 12 aspirantes.
El caso de Román Ruiz Bohórquez y los otros políticos asesinados subraya la dificultad de garantizar la seguridad de las autoridades locales en México, un país donde la violencia alcanzó niveles alarmantes en los últimos años, especialmente en zonas controladas por el narcotráfico y el crimen organizado.