Desde que sonaron las sirenas que alertan por posibles bombardeos, la ciudad de Lviv, al oeste de Ucrania, cambió su apariencia. Las fuerzas armadas reforzaron la seguridad, con patrullajes, puestos de tanques en zonas estratégicas y bolsas de arena en edificios importantes. Las calles están menos pobladas. La gente tiene cada vez más temor.
Así lo contó el enviado especial de AIRE en Ucrania, Germán de los Santos. "Se reforzó mucho el patrullaje y la seguridad. No se pueden tomar fotos a los tanques porque están en lugares estratégicos. La postura de los soldados es inquebrantable", contó el periodista, en diálogo con José Curiotto.
"La gente tiene mucho temor por el alerta que hubo. El bombardeo del domingo fue a 20 kilómetros de acá", recordó De los Santos. Desde ese día, hay menos gente en las calles. "Este miércoles a la tarde no había un alma en la ciudad. Lo de la gente en las calles y músicos se terminó de golpe", relató de los Santos.
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"La expectativa no es buena, sobre todo después de que las negociaciones que hubo entre Rusia y Ucrania no avanzaron como se esperaba. Lo que piensa la gente, es que esta guerra va a durar mucho tiempo", concluyó De los Santos.






