A diez días de haber llegado a Ucrania para cubrir la invasión de Rusia, el enviado especial de AIRE, Germán de los Santos, contó que el humor social fue cambiando notablemente ante el avance del ejército del presidente Vladimir Putin. Aumentaron los bombardeos en la capital, Kiev, y los militares instauraron la idea de "los saboteadores rusos infiltrados", lo que generó desconfianza en la población y en el propio ejército ucraniano.
"Hay una paranoia muy fuerte. No dejan tomar imágenes de nada militar ni del Gobierno", dijo De los Santos en diálogo con Luis Mino en Ahora Vengo este martes. "Temen a los saboteadores rusos, a los infiltrados. Está prohibido sacar fotos, escribir tuits, hacer posteos de Instagram de parte de los ciudadanos ucranianos porque el gobierno dice que a esas imágenes y posteos los aprovechan los rusos", contó.
"Durante los últimos días cambió el humor de la gente, desconfían, se enojan. Es lógico, es un país en guerra", afirmó De los Santos desde Lviv, ciudad a la que tuvo que regresar luego de que los intensos bombardeos en Kiev llevaran al Gobierno a decretar un toque de queda total hasta, al menos, este miércoles 23 de marzo.
"Lviv recibió hasta ahora un solo ataque en la zona del aeropuerto, a pesar de que suenan las sirenas", dijo el periodista. El ataque al que se refirió fue el del 18 de marzo pasado, cuando el enviado de AIRE estaba partiendo a Kiev alrededor de las 6 de la mañana.
En dos días, se cumplirá un mes del inicio de la invasión rusa en Ucrania. "Desde que llegué (hace 10 días), apenas comí dos platos de comida", dijo de los Santos. Conseguir nafta es casi imposible. El país está devastado.
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