Allí se dirige el interiorismo hoy, casas pensadas con todos los sentidos… la vivienda dejo de ser “para mostrar” y se transformó en el refugio de quienes la habitan.
Más allá de todas las modas y las tendencias, la decoración actual responde a espacios llenos de vida y de detalles que plasman la forma y el estilo de vida de quienes habitan esos espacios.
En este caso una fuerte apuesta al color fue lo primordial al abordar esta remodelación.
Un living comedor integrado después de una ampliación, es el espacio que vincula todas las áreas y donde se desarrollan la mayor parte de las actividades de la familia… una jugada elección de tonos cálidos y vibrantes y un marcado uso de texturas presiden y definen este lugar.
El uso de la madera, en este caso pinotea , aporta mayor calidez a la ambientación, sin dejar de ser un propuesta sumamente actual.

La cocina, que responde a la misma gama cromática, destaca la madera y la combinación del color como elementos primordiales, dialogando con el acero y el granito gris mara de la mesada.
Para los dormitorios, tanto para el matrimonial como para el de la hija, se utilizaron tonalidades más neutras sin perder personalidad.
La importancia del color en la decoración
El color es de alguna forma el principio en la decoración, cada color nos trasmite una sensación única y provoca en cada ambiente diferentes situaciones. Conectarse con el color es recurrir a recuerdos, imágenes, evocar sentimientos para recrearlos en el momento de elegir la paleta que tendrá una casa.
Si bien es posible, acompañando una tendencia, hacer una elección monocromática para todos los ambientes de una casa o departamento (ejemplo de esto es el blanco en la decoración), también es válido buscar para cada espacio un color que represente lo que ese lugar es funcionalmente y emocionalmente para nosotros en nuestra casa.
No es lo mismo un dormitorio, que una sala de estar o el diseño de una terraza, que la decoración de una cocina o un baño. La apreciación espacial y el estilo de cualquier estancia se pueden transformar a través de los colores que seleccionamos. Las sensaciones que transmiten, varían de acuerdo al color.
Los colores cálidos- rojos, amarillos, naranjas y todas sus gamas intermedias- actúan como estimulantes y generan efecto de cercanía, mientras que los fríos- azules, verdes, violetas, en diferentes escalas- son relajantes y muestran distanciamiento, aplican al orden, al aseo.
Mientras más claro sea un color, más luminoso es el ambiente, por tanto es muy importante tener en cuenta las dimensiones reales de las zonas a pintar, sus fuentes naturales de luz, los matices oscuros alejan visualmente las paredes, creando profundidad, del mismo modo que los claros acercan las paredes.
En cierta forma, los colores son paisajes que incorporamos a nuestra vida cotidiana, entramos a la cocina y podemos hundirnos en un amarillo limón, en un verde manzana y esa única empatía de frescura nos genera un bienestar incomparable. Lo mismo sucede con nuestro dormitorio, área de relax y sosiego donde los colores pasteles naturales nos permiten desandar el trajín y encontrarnos con nosotros mismos.
El color en la decoración es proyección, es deseo e impulso. Sumergirse en los colores de nuestra casa es aceptar nuestra identidad como valiosa y única.
Gustavo Wedertz
Interiorista
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