Pedro Diez, de 41 años, fue herido a las 19.30 del viernes 20 de diciembre en Uruguay 4100, en la zona de pasillos del barrio San Lorenzo, en el suroeste de la ciudad de Santa Fe. El hombre recibió un disparo en el pecho, según trascendió, en un intercambio de disparos. Malherido, se desplazó tres cuadras, pidió ayuda en un comercio ubicado en Uruguay 3800 y desde allí fue trasladado de modo particular al Hospital José María Cullen.
Debido a la gravedad de las heridas, lo operaron rápidamente. A las dos horas, cerca de las 21.30 falleció. Pedro Diez vivía hace poco tiempo en el barrio y según pudo averiguar Aire de Santa Fe trabajaba en la sala de Cámara Gessel del poder judicial.
Con este asesinato, llegan a 99 los homicidios en el departamento La Capital en lo que va del 2019.
Comunicado
Desde el sindicato de trabajadores judiciales de la provincia, emitieron un comunicado en solidaridad con la muerte de su compañero, Pedro Diez, quien trabajaba en la sala de Cámara Gessel. "La violencia irracional se llevó a nuestro compañero de trabajo y miembro de Comisión Interna, Pedro Alfonso Lorenzo Diez. Nuestra más profundas condolencias a sus familiares y amigos íntimos", escribieron y describieron al hombre fallecido: "Siempre tenía una sonrisa para regalar, aún en los momentos más difíciles".
Detallaron el "compromiso social" de Pedro con los más humildes. "Dirigía una murga para los pibes y pibas del Barrio Cabal de la ciudad de Santa Fe. En su último lugar de labor como operador de Cámara Gesell, siempre tuvo especial atención con los niños luego de las entrevistas, acercándole una golosina o un bombón, para mitigar su situación en el tránsito por los tribunales, aportando un plus de humanidad en la tarea judicial", contaron.
"Compañeros, el viernes por la noche y cerca de esta navidad, la violencia irracional se llevó a nuestro compañero de trabajo y miembro de Comisión Interna, Pedro Alfonso Lorenzo Diez. Nuestra más profundas condolencias a sus familiares y amigos íntimos.
Todos los miembros de los cuerpos orgánicos y compañeros de trabajo que lo conocían, siempre sintieron un profundo respeto y cariño por quien aportaba una mirada más humana en las relaciones personales. Siempre tenía una sonrisa para regalar, aún en los momentos más difíciles.
Pedro era una persona que había asumido un compromiso social, especialmente con los más humildes. Dirigía una murga para los pibes y pibas del Barrio Cabal de la ciudad de Santa Fe. En su último lugar de labor como operador de Cámara Gesell, siempre tuvo especial atención con los niños luego de las entrevistas, acercándole una golosina o un bombón, para mitigar su situación en el tránsito por los tribunales, aportando un plus de humanidad en la tarea judicial.
Pedro, no te fuiste, estás en nosotros, mostrándonos ese camino de solidaridad inclaudicable. Por eso siempre que pensemos en vos, estaremos mirando las estrellas".
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