El juicio oral y público por el femicidio de la joven de Fortín Olmos llega a su fin este lunes, cuando a las 12 horas el tribunal de Vera conformado por los jueces Gonzalo Basualdo (presidente), Norma Senn y Mauricio Martelossi, dé a conocer el veredicto. La lectura del fallo será transmitida por Aire Digital.
Juan Valdéz es el único detenido, sospechoso del femicidio, y sobre él pesa un pedido de reclusión perpetua, según la mirada del fiscal y la querella.
Rosalía Jara fue vista por última vez el 1 de julio de 2017 en la localidad de Fortín Olmos. Sus restos fueron encontrados un año y un mes después en una zona rural, denominada “El bonete. Valdéz mantenía una relación sentimental con la joven y es el padre de su hija.
El juicio comenzó el pasado 7 de julio en los tribunales de Vera y el viernes se llevaron adelante los alegatos de cierre en los que la fiscalía y la querella mantuvieron la acusación y el pedido de prisión perpetua a Valdez.
En tanto, el defensor Jorge Faisal mantuvo desde el comienzo de la investigación la inocencia del acusado.
El fiscal Gustavo Latorre sostuvo con su alegato el pedido de prisión perpetua para Juan Valdez por el femicidio de Rosalía. Al repasar la prueba producida en el juicio, Latorre sostuvo que se pudo acreditar la relación amorosa entre el acusado y la joven, y que tenían una hija en común.
Vínculo sentimental
Varios testigos dieron cuenta ante el tribunal que la relación entre ambos comenzó cuando Rosalía tenía 12 años y era alumna de Valdez. Una amiga de la joven declaró que sabía que ellos se veían los fines de semana y mantenían relaciones sexuales. A los 15, Rosalía quedó embarazada.
La paternidad de Valdez fue confirmada por un análisis de ADN realizado cuando Rosalía ya estaba desaparecida, pero los allegados de la joven sabían que el imputado le daba dinero a Rosalía, entre 300 a 500 pesos. La mamá de Rosalía declaró que su hija nunca le expresó que la nena era hija de Valdez, pero sabía que él la ayudaba con los gastos.
Una vez que se pudo confirmar el vínculo que Valdez mantenía con Rosalía, el fiscal Latorre enumeró la prueba que vincula directamente al imputado con la desaparición de Rosalía, lo que se sostiene en una importante cantidad de testimonios que vieron a Rosalía salir del bar minutos después de las 22, y dirigirse hacia la garita. Otros testimonios ubicaron al auto de Valdez, un automóvil Toyota Corolla blanco, nuevo, en la misma zona.
La pericia telefónica aportada permitió precisar que ese 1 de julio de 2017 Rosalía y Valdez se comunicaron catorce veces. La última llamada fue cerca de las 22 horas y los teléfonos celulares de ambos se encontraban en la misma área de cobertura, la misma área donde se ubica el bar en el que estaba Rosalía. El fiscal Latorre remarcó que después de esa llamada de las 22.17 Valdez no volvió a intentar comunicarse con el celular de Rosalía.
Declararon también dos testigos que esa noche del 1 de julio circulaban por la ruta 40 y fueron sobrepasados a toda velocidad por un auto Toyota Corolla blanco, a 10 kilómetros de Fortín Olmos.
La hija de la esposa de Valdez declaró que esa noche el hombre salió de la casa cerca de las diez de la noche y no volvió hasta pasada la medianoche. Las amigas que cenaron en su casa también declararon que Valdez no estuvo en su domicilio. Valdez le dijo a la joven que se iba a la casa de José. En el juicio declararon dos amigos de Valdez llamados José, y ambos negaron haber estado con el imputado esa noche.
El fiscal expresó entonces que “está probado que Valdez salió de su casa esa noche y no fue a la casa de ningún José. Que fue su auto el que vieron en inmediaciones de la garita, que vieron detrás de la garita y pasar por la ruta 40”.
A Rosalía también la buscaron con canes de rastros. Latorre repasó que el animal siguió el rastro de Rosalía desde el bar hasta la garita, y también y marcó la presencia de Rosalía en el auto de Valdez.
Luego el fiscal se refirió a las maniobras de Valdez para intentar desvincularse de la desaparición de Rosalía. El peritaje realizado al teléfono celular permitió determinar que el sospechoso borró toda la información del celular, desvinculó las cuentas de Google y reinstaló las aplicaciones el 4 de julio, es decir, tres días después del hecho y uno antes de que lo allanaran.
La palabra de Valdez
La audiencia se cerró con una extensa alocución de Juan Valdez, que fue por los mismos rumbos que lo esbozado previamente por su abogado defensor. Denunció haber sido víctima de hostigamiento policial y señaló con nombre y apellido a efectivos que serían parte de la trama oculta para responsabilizarlo por el femicidio de Rosalía Jara. "Hay mucha gente que estaba esperando a ver qué decía hoy acá, a mí ya me arruinaron la vida, así que no tengo miedo de hablar", espetó.
"Hace tres años que estaba pidiendo que se haga el juicio. Espero que la investigación siga para encontrar al verdadero culpable. Creo que la familia de Rosalía Jara lo merece y yo también merezco saber quién se estuvo riendo en mi cara estos tres años. Justicia de verdad no es meter preso a un inocente para calmar el reclamo de la sociedad", concluyó.
Temas







Dejá tu comentario