viernes 25 de septiembre de 2020
Gritos de la Tierra | Naturaleza |

Proponen ocho grandes "transiciones" para detener la pérdida de biodiversidad a nivel global

Avanzar hacia sistemas agrícolas sustentables, repensar la alimentación y cuidar los ambientes no intervenidos, algunas de las claves.

En los últimos 50 años, el planeta sufrió una pérdida de biodiversidad del 60% de las especies de fauna salvaje que pueblan la Tierra. La desaparición de numerosas especies como consecuencia de la acción humana es uno de los grandes dramas ambientales del siglo XXI, y en ese contexto un informe de Naciones Unidas propone ocho transformaciones sistémicas urgentes “para garantizar el bienestar humano y proteger el planeta de la pérdida continua de biodiversidad y la degradación de los ecosistemas”.

Así se desprende del V informe de Perspectiva Mundial sobre la Diversidad Biológica (GBO-5), que señala que la tasa de pérdida de biodiversidad no tiene precedentes en la historia de la humanidad, lo que compromete a todos los sistemas vivos.

“Cuanto más la humanidad explota la naturaleza en formas insostenibles, más socava su propio bienestar, seguridad y prosperidad", señala el trabajo publicado esta semana.

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Naciones Unidas dio a conocer el V informe de Perspectiva Mundial sobre la Diversidad Biológica (GBO-5),

Naciones Unidas dio a conocer el V informe de Perspectiva Mundial sobre la Diversidad Biológica (GBO-5),

Ocho transiciones para salvar al planeta

El informe presenta ocho “transiciones” que son urgentes encarar para revertir el proceso de pérdida de biodiversidad a nivel mundial y ayudar a restaurar los ecosistemas de los que depende toda la actividad humana.

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La primera de ellas es una “transición de tierras y bosques” que apunta a conservar ecosistemas intactos, restaurar ecosistemas, combatir y revertir la degradación y usar la planificación espacial a nivel de paisaje “para evitar, reducir y mitigar el cambio de uso de la tierra”. La segunda está relacionada con la primera y plantea una transición hacia una agricultura sostenible que pueda priorizar los enfoques agroecológicos y otras innovaciones “para mejorar la productividad y minimizar los impactos negativos sobre la biodiversidad”.

“Cuanto más la humanidad explota la naturaleza en formas insostenibles, más socava su propio bienestar, seguridad y prosperidad", señala el trabajo publicado esta semana.

Tercera transición: trabajar para generar sistemas alimentarios sostenibles, lo que incluye “facilitar dietas sostenibles y saludables con un mayor énfasis en la diversidad de alimentos, en su mayoría de origen vegetal, y un consumo más moderado de carne y pescado”. Todo un desafío para la cultura carnívora argentina.

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El informe de la ONU presenta ocho “transiciones” que son urgentes encarar

El informe de la ONU presenta ocho “transiciones” que son urgentes encarar

Ciudades y clima

También es necesario repensar el diseño de las ciudades y la provisión de infraestructura: esto significa, por ejemplo, crear “infraestructura verde” para que la naturaleza gane espacio y visibilidad dentro de los paisajes urbanos. Medidas que impactarán de manera positiva en la salud y la calidad de vida de los ciudadanos.

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La llamada “transición del agua dulce sostenible” tiene que ver con la región del Litoral, dependiente del río Paraná y sus innumerables servicios ecosistémicos. En este caso Naciones Unidas propone “promover un enfoque integrado que garantice los caudales de agua requeridos por la naturaleza y las personas, mejore la calidad del agua, proteja los hábitats críticos, controle las especies invasoras y salvaguarde la conectividad”. Un objetivo que quedó lejos en este 2020, con incendios que arrasaron al menos 3 mil kilómetros cuadrados de humedal.

En relación al cambio climático, se busca generar una “transición de acción climática sostenible” que deje lugar a soluciones basadas en la naturaleza y a una “rápida eliminación del uso de combustibles fósiles para reducir la escala y los impactos del cambio climático”. A eso hay que sumar una “transición hacia una salud que incluya la biodiversidad” basada en una gestión sustentable de los ecosistemas agrícolas y urbanos.

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El delta del río Paraná

El delta del río Paraná

Algunos avances

A pesar de la avalancha de datos preocupantes, también hay lugar para algunos datos positivos que muestran cierto cambio en relación al cuidado del ambiente: según la ONU, crece el porcentaje de personas que habitan en los países con mayor biodiversidad que tienen alta conciencia de la necesidad de conservarla. También creció la cantidad de países que aplican estándares mundiales para la integración del medio ambiente en las cuentas nacionales: hoy son 91, aproximadamente el doble que en 2006.

Otra cifra esperanzadora: se ha registrado una reducción del 33% de las tasas de deforestación global comparando los últimos cinco años con las tasas de la década hasta 2010, al tiempo que crecieron las áreas protegidas en relación a principios de este siglo.

Finalmente, se estima en unos 9.300 millones de dólares el valor total de la financiación pública internacional anual para la biodiversidad, el doble que en la década anterior.

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