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Graciela Brondino y el dolor de sobrevivir a la muerte de Marianela: “la lucha me mantiene viva”

Este miércoles se realizó la audiencia preliminar de juicio para Walter “Pipi” Borda, el mayor implicado en el homicidio en ocasión de robo de la joven Marianela Brondino, cometido en 2010 . Fiscales y querellante anticiparon que pedirán 20 años de prisión. A 24 horas de la instancia dialogamos con Graciela: el dolor eterno por la muerte de su hija, la esperanza en que los asesinos terminen presos y una vida no planeada; la eterna convivencia con las ausencias.

Por Fabiana Chiappero

Graciela Brondino es una eterna luchadora y desde hace 9 años en que asesinaron a su hija vive una vida que no planeó: sostiene la ausencia de Marianela con quien habló por última vez antes de que partiera rumbo a su trabajo en la panadería Boneo, aquel 28 de abril de 2010, la ausencia de su marido a quien el dolor enfermó gravemente y lo llevó a la muerte. Como contrapartida, su hobby por la pintura, el amor por su otro hijo y la esperanza de aferrarse al encuentro de justicia para Marianela a quien ” le quitaron lo mas preciado que tiene un ser humano, la vida”.

Leer más►La causa por el homicidio de Marianela Brondino a un paso del juicio

Por Aire de Santa Fe, Graciela recordó, ” yo trabajaba como telegrafista y me podía jubilar a los 55 años. Ante de que mataran a Marianela me había jubilado. Tenía tantos sueños que iba a postergando hasta que me jubilé y cuando iba a empezar a cumplirlos, mataron a mi hija. Las cosas hay que hacerlas en el momento, no postergar nada, vos vivís hoy y mañana no sabés si estas. Todos esos sueños se quedaron truncos,  mi único sueño ahora es encontrar justicia por Marianela. Me aferro a eso, la lucha me mantiene viva“.

Graciela participó este miércoles como querellante de la audiencia preliminar de juicio en la que se formalizó el pedido de 20 años de prisión para Walter “Pipi” Borda.  La causa que investiga la muerte en ocasión de robo de Marianela Brondino, ocurrida en 2010 en el barrio María Selva, está a un paso del juicio. Este miércoles, en la Sala 6 del primer piso de tribunales, se llevó a cabo la audiencia preliminar de juicio donde los fiscales, querella y abogados particulares presentaron las pruebas para juzgar próximamente a uno de los implicados en el hecho. Hay otro implicado, preso en la cárcel de Las Flores, que al momento del hecho era menor de edad y hoy tiene 26 años.

Para Graciela la audiencia fue importante. “Nos pone en el umbral de un juicio para el mayor de los dos implicados. Casi 40 testigos de la querella se presentaron. Me parece bien la pena. Mi hija no vuelve mas, le quitaron lo mas preciado que es el derecho a la vida, yo quisiera que sus verdaderos asesinos estén presos de por vida pero nos e puede, al menos que cumplan la condena que le imponga la justicia”.

Según la entrevistada, la justicia tiene problemas estructurales graves. Considera que debería haber otro sistema que garantice la igualdad de derechos de víctimas y victimarios. ” Yo pude transitar este camino pero no hay ningún derecho de que las víctimas tengan que hipotecar lo que les queda de vida para mendigar justicia e ir mendigando tantas cosas. Hay lugares donde te tratan bien, otros donde te tratan mal, hay muchas negativas. Fui avanzando y hoy transito con un poco más de tranquilidad”

Respecto de los efectos de la muerte en los familiares, Graciela comentó “tendrían que ver las madres que hay en la Asociación de familiares de víctimas por la inseguridad, el estrago que causa en la salud la pérdida de un hijo. Es una piedra grande que llevas en el corazón todo el tiempo. Si no te aferrás a algo como yo lo hice con la pintura terminás muriendo…  como mi marido”.

 

Nueve años del asesinato de Marianela 

El 28 de abril del 2010, Marianela Brondino fue abordada por dos motochorros que buscaron sacarle la cartera cuando la joven iba en una bicicleta playera amarilla y transitaba en dirección a su casa. El arrebato fue tan fuerte que provocó la caída de la joven a la calzada de Gorostiaga al 1900, en barrio María Selva.

Su cabeza golpeó contra el asfalto por lo que quedó inconsciente y debió ser inmediatamente trasladada al hospital José María Cullen donde permaneció internada hasta el 3 de mayo, cuando se produjo su deceso.

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