Tras muchos años sin novedades, en 2016 detuvieron a un joven menor de edad, sindicado por un testigo. Era juzgado al momento de su detención por la Justicia de Menores y se le había brindado la libertad como alternativa.
En julio de este año apareció un nuevo testigo que brindó elementos, y la madre de Marianela, querellante en la causa, pidió que se revise la libertad otorgada.
“El viernes 7 de julio, previo a que se parara todo por la feria judicial de invierno, el fiscal apeló la libertad de este sospechoso. Ayer, finalmente, se hizo la audiencia para determinar si la Cámara hace lugar a la apelación del fiscal o no”, explicó Graciela.
“Tengo la esperanza de que sea uno de los que intervino en el asesinato de Marianela, ya que lo nombran dos testigos diferentes. Si es así, mi deseo es que vaya preso y que se haga lo necesario para localizar a la otra persona que también intervino”, agregó la mujer.
Con mucho dolor, pidió celeridad al sistema judicial: “Los procesos son demasiado lentos, y la Justicia si es lenta no es Justicia. Ayer cuando terminó la audiencia y me dijeron que tenía que seguir esperando, le dije al fiscal: ‘traten de resolver algo antes de que yo me muera de vieja‘. Ya llevo casi ocho años luchando y estoy completamente segura de que si yo no llevaría el control del expediente y estaría todas las semanas recorriendo despachos oficiales, la causa de mi hija estaría archivada hace años“, concluyó.
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