¿PS6 a mitad de camino?: el recorte técnico que Sony planea para que la consola no cueste una fortuna

Para evitar un precio de lanzamiento prohibitivo, Sony analiza reducir la RAM de 32 GB a 24 GB, un ajuste que abarataría los costos, pero que genera dudas sobre el rendimiento.

La crisis global de la memoria DRAM obliga a los fabricantes de consolas a buscar un equilibrio entre la potencia bruta y la accesibilidad económica para el usuario final.

La crisis global de la memoria DRAM obliga a los fabricantes de consolas a buscar un equilibrio entre la potencia bruta y la accesibilidad económica para el usuario final.

Sony enfrenta un dilema que definirá el futuro de la próxima generación. Mientras los fanáticos esperan una PlayStation 6 que duplique la potencia de la actual PS5, la realidad económica del mercado obliga a la empresa japonesa a recalcular. Según las últimas filtraciones surgidas en los foros de NeoGAF, la compañía estudia sacrificar parte de la memoria unificada para mantener el valor de la consola en niveles razonables.

Originalmente, los planes apuntaban a un estándar de 32 GB de RAM, una cifra que garantizaba un salto técnico contundente. Sin embargo, la crisis de la memoria DRAM encarece los costos de producción a niveles que Sony no está dispuesta a absorber, lo que derivaría en una versión más austera de 24 GB.

El riesgo de los 24 GB: ¿alcanza para el gaming del futuro?

La filtración, compartida por el reconocido insider KeplerL2, sugiere que este recorte no vendría solo. Para implementar los 24 GB, Sony también tendría que reducir el bus de memoria de 160 bits a 128 bits. Si bien esta maniobra simplifica el diseño del chip (SoC) y baja los costos de manera drástica, también achica el margen de mejora frente a los 16 GB que ofrece la PS5 actual.

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El uso intensivo de Inteligencia Artificial para el reescalado de texturas en 8K demanda un ancho de banda que podría verse comprometido por el recorte técnico en la arquitectura de PS6.

El uso intensivo de Inteligencia Artificial para el reescalado de texturas en 8K demanda un ancho de banda que podría verse comprometido por el recorte técnico en la arquitectura de PS6.

El peligro de apostar por 24 GB reside en las nuevas exigencias de la industria. La PlayStation 6 basará gran parte de su atractivo en dos pilares: el trazado de rayos (Ray Tracing) avanzado y la Inteligencia Artificial aplicada al escalado de imagen.

Ambas tecnologías devoran recursos de memoria de forma masiva. Un hardware más limitado podría acortar la vida útil de la consola frente a los motores gráficos que veremos a finales de la década.

Precios vs. Potencia: el equilibrio que busca Sony con PS6

La discusión en los foros especializados refleja el "cabreo" de los usuarios, quienes temen que la PS6 nazca con un cuello de botella técnico. Aun así, Sony recuerda la lección del pasado: una consola demasiado cara aleja al público masivo.

Pasar de un aumento del 100% en la memoria a solo un 50% extra respecto a la generación anterior parece ser el "clavo ardiendo" al que se agarra la empresa para no lanzar una máquina que supere los mil dólares.

Este ajuste permitiría que el proceso de fabricación sea más eficiente y menos propenso a las fluctuaciones de stock. No obstante, los desarrolladores de videojuegos ya miran con lupa este posible cambio, ya que una menor cantidad de RAM unificada limita la complejidad de los mundos abiertos y la cantidad de texturas en alta resolución que el sistema puede cargar en tiempo real.

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