Personal policial y de Bomberos Zapadores trabajaron para dilucidar las causas de lo sucedido. Finalmente, se confirmó que fue una garrafa pequeña, de las habitualmente usadas para los calentadores, la que explotó y generó el incidente.
Afortunadamente, en ese momento no había personas en el domicilio.
Los rescatistas accedieron por el fondo de la vivienda, gracias a un vecino que permitió que entren por su terreno lindero.
Uno de los testigos contó: “Salí de mi casa cuando escuché un ruido grande, una explosión fuerte. No sabíamos lo que había pasado, pero de golpe todos venían corriendo hacia la esquina”, relató.


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