viernes 13 de diciembre de 2019

Policiales | femicidio | Gabriela Degiorgio |

Habló María Esther Paolín: "Romero es un psicópata serial, quería violarme y matarme"

La mujer se expresó tras seis años de ser atacada en la panadería Santa Catalina por el Tío Romero: violador y femicida confeso de Gabriela Degiorgio, la comerciante de Esperanza. María Esther debió luchar contra una profunda depresión. Habló de su vida hoy: atravesada por los miedos y la necesidad de luchar por su hijo.

María Esther Paolín fue entrevistada en el programa Emergencias 911 por Nacho Laurenti y Bruno Ballesteros para Aire de Santa Fe . A seis años de haber sufrido un intento de violación por parte de Jorge Alberto Romero (29) confesó que le costó creer que se trate de la misma persona que atacó, violó y asesinó a Gabriela Degiorgio en su comercio de Esperanza.

"Nunca me imaginé que el asesino de la mujer de Esperanza era el mismo que me atacó. Sentí bronca, impotencia y mucho dolor por la pérdida de esa mujer y además de que sea uno de sus hijos quien la encontró muerta".

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María Esther confirmó que ella sabía que este año su atacante recuperaría la libertad y tiene una opinión formada respecto del funcionamiento de la justicia y del estado en cuestiones tan delicadas como ésta: frente a un delincuente con una clara patología mental. "La justicia no actúa, las leyes no se cumplen. A él le hicieron pericias y comprobaron que no tiene frenos inhibitorios, que es un antisocial, un psicópata, todo eso está en el informe que tengo guardado." La entrevistada cuestiona cómo habiendo comprobado que Romero tiene las facultades mentales alteradas no se le hizo un seguimiento posterior a la recuperación de su libertad.

El recuerdo del día en que Romero la atacó y un ocasional cliente le salvó la vida

A modo de retrospectiva, María Esther recordó aquel nefasto 13 de julio del 2013 cuando fue abordada por Romero: el día en que su vida cambió para siempre. La entrevistada contó en detalle cómo fue el ingreso del atacante (El Tío Romero) a la panadería de Saavedra y Monseñor Zaspe. En primera instancia y bajo engaño llamó su atención comentándole que venía de Rafaela, que su madre había muerto cuando él tenía seis años y que necesitaba trabajar porque había sido papá; motivo por el cual se radicó en Santa Fe. María Esther conmovida por el relato le prometió hablar con los dueños de la panadería para procurar conseguirle trabajo... pero algo raro notó en el rostro del desconocido; estaba tenso y no la miraba a la cara.

"Entró a pedir trabajo y dejó sus datos que eran reales. Me charlaba y miraba siempre para afuera. En un momento me asusté, me saltó arriba y pasó por el mostrador. Me agarró del pelo y del cuello, me manoseaba yo ponía resistencia. me decía callate no grites. Yo no te quiero matar pero estoy enfermo. No paraba de golpearme hasta que se escuchó que entró un cliente. En ese momento me ató de manos y pies sacó el dinero de la caja y le dijo al cliente “ ya te va a atender la chica” y corrió.

María Esther está convencida de que vive gracias a ese cliente que entró a la panadería cuando Romero estaba a punto de violarla. Fue el delincuente quien al escuchar que alguien había entrado cesó de golpearla, atendió al cliente y se fue. Romero fue detenido en una plaza de Rafaela, lo encontraron porque el dejó sus verdaderos datos filiatorios a María Esther argumentando que buscaba trabajo y el número de teléfono efectivamente pertenecía a la casa de la madre de Romero quien vive en Rafaela.

"El había cambiado su fisonomía, no se entregó en 2013, lo encontraron. Se fugó en remís después de atacarme y lo encontraron fumando un porro en la plaza de Rafaela. Les dijo a los policías ¿Me van a llevar a una granja? Aclaró que había consumido estupefacientes y que no se acordaba de nada," contó María Esther.

Conclusiones de un final nefasto

“Romero es un psicópata serial, él quería violarme y matarme, le da placer el sufrimiento”. Claramente su intención no era robar. Quedé traumada porque esa vez se llevó mi DNI".

Las víctimas: Gabriela muerta en cuerpo y alma... María Esther viva ...en una profunda lucha por salir de la depresión. "Mi vida cambió para siempre"

Por último, María Esther habló de las secuelas psicológicas que le dejó aquel episodio y que definitivamente cambiaron su vida por siempre. "Nunca más pude recuperarme. Yo era una persona alegre, no tenía miedos. Estuve dos años en tratamiento, no podía bañarme sola dentro del baño. Tuve medicación antipánico y estuve dos años internada por depresión. Me despidieron de la panadería porque cerró la sucursal. Yo en ese momento no pude volver a trabajar porque me encontraba bajo tratamiento. Salí adelante por mi hijo."

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