lunes 9 de diciembre de 2019

Policiales | Gabriela Degiorgio |

El Tío Romero: "No grites, no te quiero matar pero estoy enfermo y me voy a entregar"

La frase corresponde a Jorge Alberto Romero y se la dijo a una joven que asaltó, intentó violar y lastimó hace 6 años en una panadería del sur de la ciudad de Santa Fe. El mismo Romero que este lunes fue imputado por robo, abuso sexual y femicidio de la comerciante esperancina Gabriela Degiorgio.

Jorge Alberto Romero (29), alias “El Tío”, el principal acusado que tiene la causa que investiga el femicidio de Gabriela Degiorgio, ocurrido el viernes pasado en horas de la tarde, dentro de un local comercial de Rivadavia al 1900 de la ciudad de Esperanza, fue imputado este lunes en los tribunales de Santa Fe. Se le atribuyeron los delitos de robo, abuso sexual y femicidio de la mujer de Esperanza que fue atacada el viernes 8 de noviembre en su local comercial.

No es la primera vez que Romero afronta conflictos con la ley. El santafesino salió de la cárcel el 15 de julio del 2019, tras cumplir una condena de seis años de prisión en la cárcel de Piñero. Fue encontrado culpable del delito de “robo calificado por lesiones graves y abuso sexual gravemente ultrajante en concurso real”.

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Hace seis años atrás, el 15 de julio del 2013, María Esther Paolín empleada de la panadería Santa Catalina, víctima del ataque de Romero habló con Bruno Ballesteros desde el móvil de Aire de Santa Fe. El relato es escalofriante y por lo que hasta el momento se conoce sobre la investigación del femicidio de la comerciante esperancina, el ataque a María Esther Paolín fue similar: la diferencia; Paolín vivió para contarlo.

La entrevistada contó en detalle cómo fue el ingreso del atacante (El Tío Romero) a la panadería de Saavedra y Monseñor Zaspe. En primera instancia y bajo engaño llamó su atención comentándole que venía de Rafaela, que su madre había muerto cuando él tenía seis años y que necesitaba trabajar porque había sido papá; motivo por el cual se radicó en Santa Fe . María Esther conmovida por el relato le prometió hablar con los dueños de la panadería para procurar conseguirle trabajo... pero algo raro notó en el rostro del desconocido; estaba tenso y no la miraba a la cara.

"De un segundo para el otro me tapa la boca, me llevó para atrás. Me quería violar, me desprendió el pantalón, empezó a pegarme en la cabeza y me decía que me meta en el baño. Después me empezó a atar, me sacó el ojo, me cortó el frenillo, yo escupía sangre. Y me decía no grites, yo no te quiero matar, yo estoy enfermo y me voy a entregar. Después mientras un cliente esperaba adelante del local abrió mi mochila, se llevó mi documento, eso me dejó traumada no se para qué lo quería". Después se fue."

María Esther Paolín, a diferencia de Gabriela Degiorgio, vivió para contarlo.

Volvé a escuchar la entrevista con María Esther Paolín, seis años atrás

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