Muchas personas asocian la primavera con la siembra y la floración de plantas, pero otoño (que comienza en marzo) es, en realidad, una de las estaciones más estratégicas para plantar tanto en jardín como en macetas.
Las temperaturas más suaves y la mayor humedad del suelo favorecen el desarrollo de raíces, lo que permite que las plantas lleguen más fuertes a la primavera.
Por qué el otoño es ideal para plantar en casa
Durante esta estación, el suelo conserva mejor la humedad y las plantas no sufren el estrés del calor extremo. Además, el crecimiento radicular es más activo cuando la temperatura es moderada.
Por eso, elegir bien qué plantar ahora puede marcar la diferencia en la floración y el vigor futuro.
Pensamientos: resistentes al frío y muy decorativos, florecen durante meses y soportan bajas temperaturas sin dificultad.
Caléndulas: ideales para macetas y jardines, aportan color y son fáciles de mantener.
Ajo ornamental y bulbos de primavera: tulipanes, narcisos y fresias se plantan en otoño para florecer en primavera.
Lavanda: el clima otoñal favorece el desarrollo de raíces profundas antes del invierno.
Lechuga y rúcula: en huerta urbana, estas especies crecen mejor con temperaturas frescas.
Rosales: plantarlos en otoño permite que se establezcan antes de la etapa de mayor crecimiento.
Plantar en otoño no solo mejora la adaptación, sino que reduce el estrés hídrico y favorece un crecimiento más equilibrado. Con una buena planificación, esta estación puede ser el punto de partida para un jardín más saludable y florido.