Por qué julio es el momento perfecto para plantar lavanda y tener un jardín más colorido
El frío favorece el desarrollo de las raíces y permite una floración más intensa en primavera. Además, la lavanda suma aroma y atrae polinizadores con poco mantenimiento.
La lavanda es una de las especies más elegidas por quienes buscan sumar color y aroma al jardín, pero no todos saben que julio es el mes ideal para plantarla. Aprovechar el invierno puede marcar la diferencia en el crecimiento y la floración de esta planta tan resistente y decorativa.
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Durante los meses fríos, las temperaturas más bajas ayudan a que las raíces de la lavanda se desarrollen mejor. Al no estar expuesta al estrés del calor, la planta puede adaptarse con mayor facilidad y llegar a la primavera con una base sólida, lista para crecer con fuerza y ofrecer una floración más abundante.
Los beneficios de sumar lavanda al jardín
Además de su atractivo visual, la lavanda se destaca por su aroma inconfundible, que ayuda a perfumar los espacios exteriores. Sus flores, de tonos violetas intensos, no solo embellecen el entorno, sino que también atraen abejas y otros insectos polinizadores, fundamentales para la salud del jardín.
Una vez que la lavanda se adapta al lugar donde fue plantada, requiere muy poco mantenimiento. Esta característica la convierte en una opción ideal para quienes buscan una planta vistosa y fácil de cuidar.
Por qué julio es el mejor momento para plantar lavanda
Especialistas en jardinería coinciden en que julio es uno de los mejores momentos para incorporar lavanda. Plantarla en invierno permite que la especie se fortalezca y aproveche al máximo la llegada de la primavera, cuando el crecimiento se acelera y la floración es más intensa.
Así, quienes eligen sumar lavanda en esta época pueden disfrutar de un jardín más colorido, aromático y lleno de vida durante los meses siguientes.





