Si tenés un ficus en casa y de repente empezó a perder hojas, no sos el único: es uno de los problemas más comunes y que más preocupa a quienes aman las plantas de interior.
Aunque ver el piso lleno de hojas puede asustar, la caída suele ser una reacción al estrés y, en la mayoría de los casos, tiene solución.
Las causas más frecuentes de la caída de hojas en el ficus
El exceso de riego es el principal culpable. Cuando las raíces del ficus permanecen húmedas demasiado tiempo, la planta responde soltando hojas para intentar sobrevivir.
Otra causa muy común es la falta de luz, sobre todo si el ficus está en un ambiente cerrado o lejos de una ventana.
El cambio de lugar también puede afectar mucho: al ficus no le gusta que lo muevan. Necesita estabilidad para adaptarse y cualquier mudanza o movimiento brusco puede hacer que empiece a perder hojas.
Qué hacer para frenar la caída de hojas y recuperar tu ficus
Regá solo cuando el sustrato esté seco en la superficie.
Evitá moverlo constantemente: buscá un lugar fijo y dejalo ahí.
Ubicalo en un lugar luminoso y estable, lejos de corrientes de aire y del frío.
No fertilices mientras esté perdiendo hojas: es mejor esperar a que se recupere.
Tené paciencia: con cuidados constantes, el ficus suele recuperarse y volver a brotar.