Ni lavandina ni alcohol: cómo desinfectar la tabla de madera sin que se raje ni se manche

Qué productos usar y qué errores evitar para que la madera no se manche ni se deforme.

La mejor forma de cuidar las tablas. 

La mejor forma de cuidar las tablas. 

Las tablas de madera que se usan en la cocina necesitan un cuidado distinto al de las de plástico o vidrio. Para que no se deterioren ni acumulen bacterias, el primer paso después de cada uso es lavarlas con agua caliente y jabón, enjuagarlas bien y secarlas de inmediato, según recomienda el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).

Dejar la tabla sumergida en agua o guardarla húmeda puede provocar que la madera se deforme, se agriete o incluso se manche. Por eso, es clave no exponerla a la humedad durante mucho tiempo y asegurarse de que quede completamente seca antes de guardarla.

El secreto para conservar la madera y evitar grietas

Una vez limpia, la tabla debe secarse por completo. En el caso de las de bambú, el USDA sugiere aplicar aceite mineral para ayudar a conservar la humedad natural de la madera y evitar que se reseque o se raje.

La Universidad de Maine también recomienda secar las tablas inmediatamente después del lavado y advierte que el exceso de agua puede favorecer la aparición de grietas y deformaciones. Por eso, nunca conviene dejar la tabla mojada durante horas ni guardarla húmeda.

Cómo sanitizar la tabla de madera sin lavandina ni alcohol

Limpiar y sanitizar no son lo mismo. El agua caliente con jabón elimina suciedad y parte de las bacterias, pero para reducir los microorganismos al máximo es necesario usar un producto específico.

El USDA aconseja que, si la tabla estuvo en contacto con alimentos crudos, después de lavarla se puede usar una solución de una cucharada de lavandina líquida sin perfume por cada galón de agua, dejar actuar unos minutos, enjuagar y secar bien.

Sin embargo, si se prefiere evitar la lavandina, la Universidad de Maine recomienda como alternativas seguras para superficies en contacto con alimentos el vinagre blanco al 5% o el agua oxigenada al 3%. En todos los casos, hay que seguir las indicaciones y enjuagar bien la tabla después de sanitizarla.

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Qué errores evitar para prolongar la vida útil de la tabla

El exceso de agua y el calor prolongado son enemigos de la madera: pueden hacer que la tabla se deforme, se agriete o pierda su color. Por eso, después de cada lavado, es fundamental secarla bien y, si es necesario, acondicionarla con aceite mineral.

Mantener estos cuidados ayuda a que la tabla de madera dure más tiempo, se mantenga en buen estado y no acumule bacterias ni manchas.

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