Las altas temperaturas suelen ser un desafío para muchas flores, que se marchitan rápidamente con el calor. Sin embargo, existen especies que prosperan justo en esas condiciones. Colores intensos, pétalos firmes y una resistencia sorprendente las convierten en aliadas infalibles de los jardines de verano.
Tres flores que florecen cuando el sol es más fuerte
Tropaeolum majus (Capuchina)
De tonos anaranjados, amarillos y rojos intensos, la capuchina es una de las flores más nobles del verano. Tolera el sol directo, crece rápido y florece durante meses. Además, sus pétalos son comestibles y aportan color a ensaladas.
Prefiere suelos livianos y necesita poco riego, solo cuando la tierra está seca. Cuanto más calor recibe, más abundante es su floración.
Tropaeolum majus
Capuchinas, flores comestibles que crecen sin pausa bajo el sol intenso.
Heliopsis helianthoides (Falso girasol)
Aunque recuerda al girasol, es una planta más compacta y resistente. Soporta sin problemas los 40 grados y sigue floreciendo incluso en épocas secas. Produce grandes flores amarillas que permanecen abiertas durante semanas.
Ideal para bordes de jardines o para combinar con gramíneas, ya que mantiene su forma y color hasta el otoño.
Heliopsis helianthoides (Falso girasol)
El falso girasol, ideal para soportar los veranos más calurosos sin perder color.
Lantana montevidensis (Lantana rastrera)
Es una especie nativa de Sudamérica, muy resistente al calor y de floración prolongada. Sus pequeñas flores violetas o rosadas crecen en racimos y atraen mariposas.
Requiere sol pleno y poco mantenimiento: una poda ligera y riego ocasional bastan para mantenerla en flor. Además, se adapta muy bien a macetas o espacios reducidos.
Lantana montevidensis (Lantana rastrera)
La lantana rastrera, una especie nativa que resiste el calor extremo y atrae mariposas.