En los meses más cálidos, mantener las flores vivas puede volverse un desafío. Sin embargo, existe una especie que parece diseñada para el calor: la Tithonia rotundifolia, una planta originaria de México que florece desde noviembre hasta el otoño y soporta temperaturas superiores a los 35 grados sin perder color. Su tono naranja intenso convierte cualquier rincón del jardín en un punto de luz.
La planta con flores naranjas que crece desde noviembre hasta el otoño sin cuidados
Resiste al sol directo, florece durante meses y llena el jardín de color sin pedir demasiado. Una opción ideal para quienes quieren disfrutar del verano sin preocuparse.


