Los 3 errores comunes al cuidar un potus que pueden arruinar la planta
Es una de las plantas más resistentes y decorativas, pero si no la cuidás bien, puede marchitarse rápido. Claves para que tu potus luzca siempre verde.
Los 3 errores comunes al cuidar un potus que pueden arruinar la planta
El potus es una de las plantas preferidas por su resistencia, su aspecto decorativo y lo fácil que resulta cuidarlo. Sin embargo, aunque parece indestructible, hay errores muy comunes que pueden debilitarlo y hasta hacer que pierda su color o se marchite.
Si tenés un potus en casa y querés que crezca fuerte, verde y lleno de hojas, prestá atención a estos tres errores que muchos cometen sin darse cuenta.
1. Regarlo demasiado: el exceso de agua es su peor enemigo
Uno de los problemas más frecuentes es el riego excesivo. El potus prefiere que la tierra se seque un poco entre riego y riego. Si lo regás de más, las raíces pueden pudrirse y las hojas empiezan a ponerse amarillas o blandas.
potus hojas
Los cuidados del potus son clave para mantenerlo sano.
¿Cómo evitarlo? Tocá la tierra antes de regar. Si todavía está húmeda, esperá unos días más. En general, alcanza con regarlo una vez por semana, aunque esto puede variar según la temperatura y la época del año.
2. Poca luz: el mito de que vive en la oscuridad
Aunque el potus es famoso por tolerar ambientes con poca luz, no significa que pueda sobrevivir en la oscuridad total. Si lo ponés en un lugar muy oscuro, va a crecer más lento, perder color y sacar hojas más chicas.
Lo ideal: Ubicalo en un espacio con luz natural indirecta, cerca de una ventana pero sin que le dé el sol directo fuerte.
3. No podarlo nunca: el secreto para que esté siempre lindo
Mucha gente deja que el potus crezca libremente durante años, pero la poda es clave para que la planta se mantenga saludable y frondosa. Si no lo hacés, puede volverse ralo, con tallos largos y pocas hojas.
¿Cómo podarlo bien? Cortá algunos tallos largos con una tijera limpia, cerca de un nudo (de donde salen las hojas). Los esquejes que saques podés ponerlos en agua para reproducir nuevos potus.
Para que tu potus esté siempre fuerte y lleno de vida, dale riego moderado, buena luz indirecta y hacé podas cada tanto. También es recomendable limpiar sus hojas de vez en cuando para sacar el polvo y ayudar a que respire mejor.