La primera impresión al llegar a tu hogar define cómo sigue el resto del día. Un espacio cargado, sombrío o sin vida puede aumentar la tensión acumulada. En cambio, sumarplantas adecuadas genera un efecto visual y ambiental que baja el estrés de forma natural.
Entre las especies más recomendadas para este propósito están la Monstera y la Calathea, dos plantas fáciles de conseguir, estéticas y con un impacto ambiental positivo.
Estas dos plantas reducen el estrés en tu casa
El secreto está en su capacidad de purificar el aire, aportar humedad y generar un clima visual suave, algo que la ciencia asocia directamente con una reducción del cortisol, la hormona del estrés.
Además, sus hojas grandes y patrones naturales producen un efecto psicológico llamado restauración visual, que ayuda a relajar la mente después de un día cargado.
Monstera
Sus hojas grandes y recortadas generan una estética fresca, expansiva y muy relajante.
Purifica el aire y reduce la sensación de pesadez típica de los ambientes cerrados.
Ideal para entradas amplias o con luz indirecta.
Requiere riego moderado y muy poca atención.
Consejo: ubicala cerca de una pared clara para que su verde intenso destaque y aporte calma apenas cruzás la puerta.
Monstera
La Monstera purifica el aire y reduce la sensación de pesadez
Calathea
Sus hojas estampadas y suaves generan una sensación de armonía instantánea.
Le gusta la humedad y los espacios cerrados, por lo que funciona perfecto en recibidores.
Es silenciosa: sus hojas se mueven a lo largo del día, algo que transmite naturalidad y calma.
No necesita sol directo y prefiere riegos ligeros y constantes.
Consejo: colocala en un mueble bajo o en una maceta elevada para que sus hojas se exhiban y sumen movimiento al ambiente.
Calathea
A la Calathea le gusta la humedad y los espacios cerrados.
Cómo aprovechar al máximo su efecto relajante
Mantené la entrada ordenada y con pocas cosas para que las plantas sean protagonistas.
Evitá luces frías: las cálidas potencian la sensación de descanso.
Sumá una bandeja de piedras, una vela suave o una lámpara de sal para reforzar el clima.