El cambio de estación suele afectar a muchas plantas de interior. La disminución de horas de luz, el descenso de temperatura y los cambios en el riego pueden frenar el crecimiento o provocar caída de hojas.
Sin embargo, hay especies que atraviesan el otoño con mayor facilidad. Son plantas resistentes, adaptables y perfectas para mantener el verde en casa cuando el clima empieza a cambiar.
Las plantas que mejor se adaptan al otoño en interiores
No todas las especies reaccionan igual al cambio de estación. Algunas reducen su actividad sin sufrir estrés, mientras que otras pueden deteriorarse si no se ajustan los cuidados. Estas son cinco plantas que se destacan por su capacidad de adaptación:
Sansevieria (lengua de suegra): la Sansevieria es una de las más resistentes. Tolera poca luz, necesita riegos espaciados y soporta variaciones de temperatura sin problemas.
Zamioculca: la Zamioculcas zamiifolia almacena agua en sus raíces, lo que le permite atravesar el otoño con menos riego y sin sufrir por ambientes más frescos
Potus: el Epipremnum aureum se adapta bien a la menor intensidad lumínica. Solo requiere ajustar el riego y evitar corrientes frías.
Crásula (planta de jade): la Crassula ovata entra en una etapa de crecimiento más lento, pero resiste bien el descenso de temperatura si recibe buena luz natural.
Ficus elástica: el Ficus elastica soporta el otoño siempre que no esté expuesto a cambios bruscos ni a aire frío directo.
El otoño es una de las mejores épocas para plantar.
Cómo ayudarlas a adaptarse mejor
Aunque estas plantas toleran bien el otoño, hay tres ajustes clave:
Reducir la frecuencia de riego.
Evitar cambios bruscos de ubicación.
Aprovechar al máximo la luz natural disponible.
El otoño no tiene por qué ser una etapa problemática. Con las especies adecuadas y pequeños cambios en la rutina de cuidado, tus plantas pueden atravesar la estación sin perder vigor ni belleza.