Las 3 plantas que conviene plantar en invierno para tener un cantero lleno de color en primavera
Hay especies que aprovechan el invierno para desarrollar raíces fuertes y ofrecer una floración abundante cuando llegan los primeros días cálidos.
Estas tres plantas se siembran en invierno y transforman el jardín en primavera.
Aunque el invierno suele asociarse con jardines apagados, en realidad es una de las épocas más importantes para planificar la floración de la primavera. Muchas plantas ornamentales necesitan atravesar los meses fríos para desarrollar un sistema radicular fuerte y llegar a la nueva estación con la energía suficiente para producir una gran cantidad de flores.
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Entre las especies más recomendadas para esta época se destacan la caléndula, el alhelí y el clavel del poeta. Las tres son resistentes al frío, fáciles de cultivar y aportan una gran variedad de colores que permiten crear canteros llamativos durante varios meses.
Tres plantas ideales para un cantero lleno de flores
Con algunos cuidados básicos, estas especies ofrecen una floración abundante desde los primeros días de la primavera y, en algunos casos, se extiende hasta el verano.
Caléndula
La caléndula (Calendula officinalis) es una de las flores más fáciles de cultivar. Produce flores en tonos amarillos y naranjas que aportan mucha luminosidad al jardín.
Tolera muy bien las bajas temperaturas, necesita un lugar con varias horas de sol y prefiere un suelo con buen drenaje. Además de su valor ornamental, muchas personas la cultivan por sus propiedades medicinales y por su capacidad para atraer insectos beneficiosos para el jardín.
Alhelí
El alhelí (Matthiola incana) se destaca por sus racimos de flores muy perfumadas, que pueden encontrarse en colores blancos, rosados, violetas y amarillos.
Es una planta que disfruta de las temperaturas frescas y desarrolla una floración abundante cuando recibe buena luz natural. Resulta ideal para combinar con otras especies en canteros o borduras.
Clavel del poeta
El clavel del poeta (Dianthus barbatus) produce ramilletes de pequeñas flores que pueden presentar distintos tonos de rojo, rosa, blanco y púrpura. Además de ser muy resistente al frío, ofrece una floración prolongada y atrae mariposas y abejas, favoreciendo la biodiversidad del jardín.
Cómo cuidar estas plantas para obtener mejores resultados
Aunque son especies de fácil mantenimiento, algunos cuidados ayudan a conseguir una floración mucho más abundante.
- Es importante elegir un lugar con buena exposición al sol, utilizar un sustrato fértil y con buen drenaje y evitar los excesos de agua durante el invierno. También conviene retirar las flores marchitas a medida que aparecen para estimular la producción de nuevos botones florales.
- Una fertilización ligera al comienzo de la primavera también ayuda a potenciar la cantidad y el tamaño de las flores.
La caléndula, el alhelí y el clavel del poeta son excelentes alternativas para quienes quieren anticiparse a la primavera. Sembrarlas durante el invierno permite que lleguen fuertes al cambio de estación y ofrezcan una floración abundante, prolongada y llena de color.







