No hace falta vivir en un departamento lleno de ventanales para disfrutar de un poco de naturaleza puertas adentro. Si tu casa recibe poca luz natural, existen plantas de interior que se adaptan sin problemas y que, además, son muy fáciles de cuidar.
Acá te contamos cuáles son las tres especies más recomendadas para sumar verde sin complicaciones, incluso en los rincones más oscuros.
La lengua de suegra (también conocida como Sansevieria o “espada de San Jorge”) es un clásico de los ambientes con poca luz. Es famosa porque tolera la falta de sol, necesita poco riego y aguanta los cambios de temperatura.
El secreto para que esté siempre linda es no pasarse con el agua: regala cada 10 a 15 días y asegurate de que la maceta drene bien.
LenguaSuegra
La lengua de suegra necesita de luz indirecta.
2. Potus
El potus es una de las plantas más elegidas para decorar interiores. Se adapta a la luz baja o media, crece rápido y queda espectacular colgando de estantes o en macetas altas.
Además, es muy fácil de mantener y podés darle la forma que quieras con una simple poda.
El truco del agua de arroz para que tu potus esté más verde.
El potus crece rápido.
3. Zamioculca
La zamioculca (o ZZ) es otra opción infalible para espacios con poca luz. Sobrevive con muy poca iluminación, casi no necesita riego y sus hojas brillantes le dan un toque elegante a cualquier ambiente.
El truco es simple: regala solo cuando la tierra esté completamente seca.