La planta que puede cultivarse en una taza y queda perfecta sobre el escritorio
Una taza que ya no usás puede convertirse en una maceta original para sumar verde a escritorios, bibliotecas y rincones pequeños.
Una taza puede convertirse en una maceta original para cultivar plantas pequeñas y decorar escritorios.
No hace falta tener un jardín ni demasiado espacio para incorporar plantas a la decoración. Incluso una taza que quedó guardada en la alacena puede transformarse en un recipiente original para cultivar una especie pequeña y darle un toque natural al escritorio.
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La clave está en elegir una planta que se adapte a un recipiente reducido y que no necesite demasiado espacio para desarrollar sus raíces. También hay que prestar atención al riego, porque las tazas tradicionales no suelen tener agujeros en la base para eliminar el exceso de agua.
La planta que puede cultivarse en una taza y decorar escritorios pequeños
Una de las alternativas más interesantes es la peperomia, especialmente las variedades de crecimiento compacto. Sus hojas carnosas y su tamaño reducido permiten mantenerla en recipientes pequeños durante bastante tiempo.
Esta especie prefiere la luz indirecta y necesita un riego moderado. Antes de agregar agua, conviene comprobar que la parte superior del sustrato esté seca. De esa manera, se evita que las raíces permanezcan en contacto con demasiada humedad.
Otra opción es la fitonia, una planta de hojas pequeñas que se destacan por sus nervaduras blancas, rosadas o rojizas. Su tamaño permite cultivarla en recipientes reducidos y aporta mucho color a la decoración. A diferencia de las suculentas, necesita mayor humedad en el sustrato y agradece los ambientes con buena humedad ambiental.
También se puede elegir una pilea enana, que desarrolla pequeñas hojas redondeadas y funciona muy bien en espacios luminosos. Su crecimiento compacto permite ubicarla sobre un escritorio, una mesa de luz o una biblioteca.
Cómo preparar una taza para usarla como maceta
Antes de colocar la planta, es importante preparar correctamente el recipiente. Lo más recomendable consiste en elegir una taza de cerámica o porcelana y hacerle un pequeño agujero de drenaje en la base, siempre que el material lo permita y se cuente con las herramientas adecuadas.
Si no tiene drenaje, el agua puede acumularse en el fondo y provocar la pudrición de las raíces. Colocar piedras o grava en la base no reemplaza un agujero de salida.
Después, hay que incorporar un sustrato liviano y adecuado para la especie elegida. No conviene llenar demasiado la taza: la planta necesita espacio para sus raíces y una pequeña distancia entre la tierra y el borde para facilitar el riego.
Los cuidados para mantener una planta en un recipiente pequeño
Las plantas cultivadas en tazas necesitan controles frecuentes, porque la poca cantidad de sustrato puede secarse más rápido que la tierra de una maceta grande. Sin embargo, eso no significa que haya que regarlas todos los días.
La cantidad de agua dependerá de la especie, la temperatura y la iluminación del ambiente. Lo importante es evitar que el sustrato permanezca empapado.
También conviene ubicarlas cerca de una ventana donde reciban buena luz indirecta. Los escritorios alejados de cualquier fuente de iluminación natural pueden necesitar una lámpara de cultivo para mantenerlas saludables.
Una taza decorativa puede convertirse en una maceta original y práctica. Con una especie de tamaño reducido, un sustrato adecuado y un buen control del agua, es posible crear un pequeño rincón verde incluso en los espacios más chicos.





