El drama de las afganas: cuando parir en la calle es la única opción bajo el régimen talibán
Un informe de la ONU y testimonios recogidos por Beatriz Lecumberri exponen la crítica situación de las mujeres en Afganistán. Conocé los detalles de esta realidad.
Una mujer afgana camina con sus hijos en el aniversario de la caída de Kabul en una calle de Kabul, Afganistán, 15 de agosto de 2022.
El derecho a la salud en Afganistán se ha convertido en una carrera de obstáculos mortal para lasmujeres. Según un reciente informe de la ONU presentado por Richard Bennett, las restricciones impuestas por las autoridades de facto están diseñando un sistema que niega la atención esencial, llegando a niveles que el relator califica como un posible "feminicidio".
Un sistema sanitario sin mujeres
La periodista Beatriz Lecumberri, en su crónica para El País, recoge testimonios desgarradores que ilustran esta crisis. Uno de los puntos más críticos es la desaparición gradual del personal femenino. Mariam, una joven que terminó sus estudios de matrona en 2021, relata cómo ni siquiera pudo recoger su título: "No permitieron que recibiéramos el diploma... nos dejaron fuera de la foto".
Esta falta de profesionales no es solo una cuestión de derechos laborales, sino de supervivencia:
Mortalidad materna: se sitúa en 638 muertes por cada 100.000 nacidos vivos.
Acompañamiento: solo el 66% de las mujeres da a luz con personal cualificado.
Restricciones de acceso: en provincias como Herat, se prohíbe la entrada a hospitales si la mujer no va acompañada por un mahram (escolta masculino) o si su vestimenta no es considerada "apropiada".
Mujeres afganas viajan en un taxi en las afueras de la ciudad de Mazar-e Sarif Afp, Farshad Usyan.
Mujeres afganas viajan en un taxi en las afueras de la ciudad de Mazar-e Sarif Afp, Farshad Usyan.
El "Apartheid de género" y sus consecuencias
El informe de Bennett describe la situación como un apartheid de género. No se trata solo de falta de recursos, sino de edictos deliberados. Lecumberri destaca casos de mujeres obligadas a dar a luz en las puertas de los hospitales por no tener un acompañante varón, o pacientes que fallecen esperando ser atendidas por una doctora que nunca llega debido a las prohibiciones de desplazamiento.
Dato clave: desde 2021, los talibanes han emitido más de 130 edictos que limitan la vida pública, la educación y la salud de las ciudadanas afganas.
Shamsia Hassani, artista y graffitera afgana, pintando mural.
Shamsia Hassani, artista y graffitera afgana, pintando mural.
Una catástrofe financiada a medias
A la opresión política se suma la falta de fondos. El plan de respuesta humanitaria de la ONU para 2026 requiere 1.710 millones de dólares, pero el apoyo internacional ha disminuido drásticamente. Organizaciones como Médicos Sin Fronteras advierten que la presión sobre los centros de salud es insostenible, mientras la comunidad internacional busca cómo ayudar sin reconocer formalmente al régimen.
Para las mujeres en zonas rurales, la realidad es una asfixia diaria. Como explica Fariba, una joven de 25 años: "Desde España es imposible entender nuestro miedo".