El árbol que más atrae aves al jardín y llena de color los espacios verdes

Sus flores atraen insectos polinizadores y sus frutos sirven de alimento para distintas especies de aves. Además, requiere pocos cuidados.

Si querés que más aves visiten tu jardín, este árbol es una de las mejores opciones.

Si querés que más aves visiten tu jardín, este árbol es una de las mejores opciones.

Incorporar un árbol al jardín no solo aporta sombra y mejora el paisaje. Algunas especies también ayudan a atraer aves, mariposas y otros polinizadores que cumplen un papel fundamental en el equilibrio del ecosistema.

El árbol que más atrae aves al jardín

Entre las opciones más recomendadas se encuentra el tala (Celtis ehrenbergiana), un árbol nativo de Argentina que ofrece refugio, alimento y sitios de nidificación para numerosas especies de aves.

Resistente, de crecimiento relativamente rápido y adaptable a distintos tipos de suelo, el tala es una excelente alternativa para quienes buscan un jardín más biodiverso sin necesidad de realizar grandes tareas de mantenimiento.

A diferencia de otras especies ornamentales que solo ofrecen flores, el tala aporta recursos durante gran parte del año. En primavera produce pequeñas flores que atraen insectos, una fuente de alimento para muchas aves insectívoras.

Más adelante desarrolla pequeños frutos carnosos que sirven de alimento para zorzales, calandrias, benteveos, celestinos y otras especies que visitan jardines y espacios verdes. Además, su copa densa brinda refugio frente al viento y un lugar seguro para construir nidos.

Las aves que suelen visitarlo

Aunque depende de la región, el tala suele atraer una gran variedad de aves. Entre las más frecuentes se encuentran:

  • Zorzales.
  • Calandrias.
  • Benteveos.
  • Chingolos.
  • Celestinos.
  • Jilgueros.
  • Diucas.

La presencia de estas especies también favorece el control natural de algunos insectos presentes en el jardín.

Incorporar árboles que ofrecen alimento y refugio aumenta las posibilidades de recibir aves durante todo el año.

Incorporar árboles que ofrecen alimento y refugio aumenta las posibilidades de recibir aves durante todo el año.

Cómo cultivar un tala

El tala es un árbol muy resistente que se adapta con facilidad.

Necesita mucho sol

Crece mejor cuando recibe pleno sol durante la mayor parte del día. En lugares con buena iluminación desarrolla una copa más amplia y produce mayor cantidad de frutos.

Tolera distintos tipos de suelo

Puede cultivarse en terrenos arenosos, arcillosos o ligeramente pedregosos, siempre que tengan buen drenaje. Una vez establecido soporta períodos de sequía mejor que muchas otras especies ornamentales.

Requiere poco riego

Durante los primeros meses después de la plantación conviene regarlo con cierta frecuencia. Luego, cuando desarrolla un sistema radicular fuerte, suele aprovechar muy bien el agua de lluvia y necesita pocos aportes adicionales.

Conviene plantarlo en invierno

El invierno es una de las mejores épocas para plantar árboles de hoja caduca porque atraviesan su período de reposo vegetativo. Esto permite que las raíces comiencen a establecerse antes de la llegada de la primavera, cuando retomarán el crecimiento.

El tala produce pequeños frutos que sirven de alimento para numerosas especies de aves.

El tala produce pequeños frutos que sirven de alimento para numerosas especies de aves.

Otros árboles que también atraen aves

Además del tala, existen otras especies muy recomendadas para favorecer la biodiversidad del jardín:

  • Schinus molle.
  • Erythrina crista-galli.
  • Handroanthus heptaphyllus.
  • Blepharocalyx salicifolius.

Todos ellos ofrecen flores, frutos o refugio para distintas especies de aves nativas.

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