Para millones de personas, compartir la cama con su gato es un ritual innegociable. Sin embargo, este hábito genera un impacto directo en la fisiología del dueño. Los expertos coinciden en que, si bien existen beneficios emocionales potentes, la anatomía y los hábitos nocturnos de los felinos pueden alterar la calidad del sueño humano.
Dormir con el gato: ¿Un hábito saludable o un obstáculo para el descanso profundo?
Descansar con gatos es una práctica que divide aguas entre especialistas: mientras que para muchos reduce el estrés y la ansiedad, otros advierten sobre posibles interrupciones en los ciclos de sueño y riesgos alérgicos.


