De cascada a pared verde: 5 formas creativas de guiar el crecimiento de tu potus
El potus (Epipremnum aureu) es una de las plantas más versátiles y resistentes para interiores. Con algunos trucos simples, se puede guiar su crecimiento para crear desde una cascada verde hasta una pared viva que transforme cualquier ambiente.
El potus (Epipremnum aureu) puede crecer colgante o trepador según cómo se lo guíe desde joven.
El potus (Epipremnum aureum) es una de las plantas de interior más elegidas por su facilidad de cuidado y su gran capacidad de adaptación. Tolera distintos niveles de luz, necesita riegos moderados y crece con rapidez. Sin embargo, muchas personas desconocen que la forma en la que se guía su crecimiento influye directamente en el tamaño de sus hojas, su vigor y el impacto decorativo que puede lograr.
Especialistas en jardinería y diseño de interiores coinciden en que el potus no solo puede colgarse: también puede trepar, recorrer paredes, enmarcar ventanas o convertirse en una verdadera protagonista del hogar. Con tutores, ganchos o estructuras simples, es posible cambiar por completo su estética.
Por qué el potus cambia según cómo crece
En su hábitat natural, el potus es una planta trepadora. Cuando encuentra un soporte, desarrolla hojas más grandes, más firmes y con mayor variegado. En cambio, cuando cuelga libremente, produce hojas más pequeñas y tallos más finos.
Independientemente del estilo elegido, hay cuidados básicos que no deben faltar:
Luz indirecta brillante
Riego solo cuando el sustrato esté seco en superficie
Limpieza de hojas para evitar polvo
Poda regular para fortalecer la planta
Guiar el crecimiento del potus permite transformar un espacio sin grandes gastos, sumar naturaleza al hogar y lograr un impacto visual que va mucho más allá de una simple maceta.