LEER MÁS► Se reveló el misterio de los billetes de $20 destrozados en las calles de Santa Fe
Por qué muchos jóvenes en China pagan para ir a una oficina y fingir que trabajan
Nadie querría trabajar sin un salario, o peor aún, tener que pagarle a su jefe para estar en la oficina. Sin embargo, China es la excepción.
Nadie querría trabajar sin un salario, o peor aún, tener que pagarle a su jefe para estar en la oficina. Sin embargo, China es la excepción.
“Lo que vendo es la dignidad de no sentirse inútil”, aseguró el ciudadano chino al medio norteamericano cuando se le consultó por su motivación. Según sus datos, un 40 % de los clientes son recién graduados, un 60 % son freelancers y la mayoría tiene alrededor de 30 años.
Feiyu considera que este es un experimento social más que un negocio, con potencial para ayudar a que estos “empleados ficticios” transformen su puesto inventado en un punto de partida real.
LEER MÁS► Así son los precios de los platos del restaurant santafesino que llegó a la final de Prix Baron B
En ciudades como Chengdu, Shanghái o Shenzhen, estos espacios ganaron popularidad gracias al alto desempleo juvenil, que supera el 14 %, y a la cifra récord de más de 12 millones de graduados que ingresan este año al mercado laboral.
Para algunos, estas oficinas sirven también como un recurso para cumplir requisitos formales.
Xiaowen Tang, graduada en 2024, necesitaba presentar prueba de una pasantía para obtener su diploma y pagó un mes de alquiler en una oficina ficticia, en un caso extraño distinto del que se relata. Desde allí, escribía novelas en línea y enviaba fotos a su universidad como evidencia.