De acuerdo a la ciencia, la banana es rica en triptófano y magnesio, dos compuestos que favorecen la relajación muscular y la producción de serotonina y melatonina. Esto hace que consumirla por la noche pueda ayudar a mejorar la calidad del sueño y reducir episodios de insomnio ocasional.
Por otro lado, su contenido en potasio y fibra colabora con la digestión y previene molestias nocturnas. Es un snack natural, liviano y práctico que evita los picos de azúcar típicos de otros postres industriales.